Entre las 18 víctimas mortales de la masacre en la prisión de máxima seguridad de El Porvenir, Francisco Morazán, figuran los nombres de Héctor Noé Baquedano, sentenciado a 55 años por secuestrar y matar al periodista Anibal Barrow (der.). Y también Marvin Alonso Gómez, condenado por el crimen contra el director de noticias de HRN, Alfredo Villatoro (izq.).

 

Ayer jueves, el Centro de Prevención, Tratamiento y Rehabilitación de Víctimas de la Tortura y sus Familiares (CPTRT), se pronunció acerca de la brutalidad con la que varias mujeres, recluidas en el centro penal de El Progreso, fueron “torturadas” por militares. En ese contexto, la Comisión Interventora del Sistema Penitenciario informó que ha delegado una comisión para investigar los hechos.

 

El Sistema Estadístico Policial (Sepol) ha registrado un total de 32 homicidios entre el 24 y 25 de diciembre, registrando 12 casos en “noche buena” y 20 en navidad. En lo que va de diciembre, este organismo contabiliza 314 asesinatos, 16 más que 2018.

 

Entre las 18 víctimas de la masacre en el centro penal de El Porvenir, Francisco Morazán, figura Wilson Eduardo Valladares, presunto homicida de Yester Hernández, hermano del gobernante Juan Hernández, asesinado el 29 de diciembre de 2008 en un motel capitalino.

 

Le faltó imaginación a Mario Puzo,  creador de “El Padrino”. Un Michael Corleone, en una iglesia católica resguardada por sus capos, presenciaba el bautizo de su sobrino, nadie sospecha que en la solemnidad de aquel ritual y de aquel hombre, se esconde la orden de la masacre de los líderes de las cinco familias, lo que lo convierte en el rey del crimen, el dueño de la ciudad, se hace “el Padrino”. “A nome del padre del figlio e dello spirito santo”.