Hondureños indignados por la corrupción que salpica al gobierno de Juan Hernández, han salido a protestar a los lugares donde hace ejercicio el jefe de Estado; esta vez, fue en La Esperanza, zona occidental del país.

Un nutrido grupo de pobladores de la apacible comunidad de San Marcos, Santa Bárbara, zona occidental de Honduras, procedió a aplicar la justicia por su propia mano a los efectivos que resguardan la localidad.

La lluvia duró varias horas, congestionando las calles, avenidas y bulevares de Tegucigalpa y Comayagüela, al grado de dejar automóviles atrapados en corrientes de agua.

“Marcos” es uno de 7,300 taxistas que cruzan la capital de Honduras buscando clientes para obtener unos lempiras que ayuden a mantener a la familia.- El gremio de ruleteros está desprotegido, no cuentan con beneficios de la ley laboral y cada día que vuelven con vida a casa, es ganancia. 

 

EL LIBERTADOR, “Primer Auditor Social de Honduras”, se había abstenido de denuncias públicas desde hace meses, en tanto no existiera certeza de la vigilancia y tuviéramos pruebas para demostrarla de manera racional; eso ocurrió este día, cuando el desarrollo y contradicciones en el acontecimiento nos llevó a rastrear información que ahora exponemos al pueblo hondureño y al mundo.