“El gobierno quiere convertir a la MACCIH en un instrumento suyo, igual que lo son casi todos los organismos del sector público y privado”, expone en esta reflexión el primer fiscal general del Estado de Honduras, Edmundo Orellana (foto en texto).

 

Disminuir las funciones de la MACCIH para debilitarla en su lucha anticorrupción es lo que piensan obtener como regalo de Año Nuevo las redes de corrupción, pretensión que apoyan quienes declaran públicamente que sea solo “acompañamiento”. Repiten esa frasecita “sólo acompañamiento”, dirigentes políticos, gremiales, de la sociedad civil y hasta ministros religiosos, todos ellos son incondicionales del gobierno.

 

 

Por Edmundo Orellana

EL LIBERTADOR

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Ahora es que la MACCIH debe ser “de acompañamiento”. Eso corean los portavoces del gobierno a propósito de la renovación del convenio de la MACCIH, demostrando que ignoran su contenido.- Eso es lo que ha sido la MACCIH: un mecanismo de acompañamiento de las entidades estatales. No investiga directamente ni presenta requerimientos judiciales; tampoco formula políticas en materia de lucha anticorrupción o contra la impunidad ni adopta decisiones.

 

Su labor es esencialmente técnica. Por consiguiente, no sustituye en sus funciones a los órganos estatales, a los que se limita a apoyar técnicamente en los procesos de selección del personal, en los programas de capacitación y en las investigaciones. Lo que realmente quieren decir los que corean las consignas del gobierno, es que la MACCIH sea un instrumento de las políticas de gobierno y no un mecanismo técnico de acompañamiento de los órganos del sistema de justicia.

 

Repiten aquella frasecita hasta la saciedad para que arraigue en el imaginario popular la idea de que algo no está bien en la inserción de la MACCIH al esquema institucional hondureño. Quienes la repiten son aquellos que, por sus prominentes posiciones dentro de determinados sectores, tienen ascendiente sobre los mismos. Son dirigentes políticos, gremiales, de la sociedad civil y hasta ministros religiosos, todos ellos con una característica común: son incondicionales del gobierno.

 

Estos que repiten la frasecita ayer proponían la expulsión de la MACCIH. Cambiaron de discurso por instrucciones del gobierno ante su incapacidad para eliminarla, como era su propósito inicial. No les importa mostrarse como desprovistos de criterio propio. Su rol es “acompañar” al gobierno en sus iniciativas, sin importar que sean despropósitos, como en este caso, porque saben de la generosidad gubernamental hacia quienes le sirven obedientemente.

 

El gobierno quiere convertir a la MACCIH en un instrumento suyo, igual que lo son casi todos los organismos del sector público y privado. En el esquema creado para dominar autoritariamente el país, solo la UFECIC está fuera de su control, dentro de los organismos del sector público; y, dentro del sector privado, son más los que, por depender del gobierno, se someten, sea por las subvenciones o subsidios que reciben, como es el caso de muchas ONG, o, en el caso de la empresa privada, porque su clientela es mayoritariamente gubernamental o porque teme las famosas auditorías de la SAR; en todo caso, el control del gobierno sobre los sectores público y privado es casi total, lo que explica el silencio de la mayoría y la timidez de quienes se atreven a opinar.

 

Excepcionalmente, entonces, escuchamos organismos del sector público y del sector privado manifestarse a favor de la renovación del convenio sin disminución de funciones.- Como es el caso de la Iglesia Católica y del CNA que sostenida y enérgicamente se manifiestan a favor de la renovación sin modificar o mutilar funciones de la MACCIH e invitan a otros organismos y sectores a manifestarse en el mismo sentido.

 

El debate está planteado porque la MACCIH cumplió con su principal finalidad: construir institucionalidad para luchar contra la corrupción y la impunidad, y lograr que funcione. Los certeros y severos golpes asestados han dado como resultado el descubrimiento de redes de corrupción en las que participan políticos, funcionarios, empresarios, ONG, narcotraficantes y delincuentes de toda laya.

 

Esas redes, presas del pánico, arremeten contra la MACCIH y su obra más acabada, la UFECIC. No reparan en nada para lograr su propósito. Dictan leyes desconociendo competencias constitucionales del MP y del Poder Judicial, profieren sentencias en aplicación de estas leyes y cuando esto no les da resultado, emiten leyes atribuyéndose inmunidad para evitar que el MP los acuse y el Poder Judicial los juzgue.

 

Y como ninguno de estos actos impide que el binomio MACCIH-UFECIC siga avanzando en su lucha contra esas redes de corrupción, emiten leyes para que la corrupción ya no sea delito y que todo saqueo al erario se convierta en préstamo, exigible, en caso de no pagarlo, únicamente por la vía civil, mientras entra en vigencia el nuevo Código Penal por el que se menguan los delitos, se reducen drásticamente las penas y se acorta el plazo de prescripción de la acción penal pública.

 

Disminuir las funciones de la MACCIH para debilitarla en su lucha anticorrupción es lo que piensan obtener como regalo de Año Nuevo las redes de corrupción, pretensión que apoyan quienes declaran públicamente que sea solo “acompañamiento”. Ante esta perversa pretensión, debe dejarse constancia del indeclinable apoyo del pueblo hondureño a la MACCIH diciendo más fuerte que nunca: ¡BASTA YA! Y usted, distinguido lector, ¿ya se decidió por el ¡BASTA YA!? Si ya se decidió: Feliz Año Nuevo.

Comentarios  

-1 #2 JOSE I 01-01-2020 17:11
VIVO EN MIAMI Y DESEO APOYAR ESTA GRAN CRUZADA PARA SACAR ESA NARCO-DICTADURA, PERO NECESITO SABER CUAL ES Y DONDE ESTA ESE GRUPO DE APOYO AQUI EN MIAMI. ALGUIEN PUEDE AYUDAR?
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0 #1 JOSE I 01-01-2020 17:11
VIVO EN MIAMI Y DESEO APOYAR ESTA GRAN CRUZADA PARA SACAR ESA NARCO-DICTADURA, PERO NECESITO SABER CUAL ES Y DONDE ESTA ESE GRUPO DE APOYO AQUI EN MIAMI. ALGUIEN PUEDE AYUDAR?
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