A pesar de que la prensa tradicional ha destacado como “fracaso”, las actividades de los Comandos de Insurrección del partido Libre, la constante represión policial y militar, al menos en 14 departamentos de Honduras, demostró que la movilización fue un éxito y que para el Estado la protesta social es un delito.

 

Semanas atrás, el expresidente Manuel Zelaya habría informado de las actividades de ayer domingo 27 de enero, justo cuando se cumplió un año del considerado ilegitimo segundo mandato de Juan Hernández en el poder, ante ese hecho, las fuerzas de seguridad advirtieron que iban a actuar con todas las de la ley para encarcelar “revoltosos”, reprimiendo así el derecho constitucional a la insurrección.  

 

 

 

Redacción central­­ EL LIBERTADOR

 

Tegucigalpa. El pasado domingo, a un año del primer aniversario del segundo mandato de Juan Hernández, considerado ilegitimo por la mayoría de hondureños, basados en la Constitución, entraron en acción los Comandos de Insurrección del partido opositor Libertad y Refundación (Libre).

 

En ese sentido, al menos 14 departamentos de Honduras tuvieron actividades de protestas y tomas pacificas de carreteras; sin embargo, la prensa tradicional y activistas del Partido Nacional, divulgaron que la actividad había sido un fracaso.

 

No obstante, tomando en cuenta que desde el sábado las fuerzas de Seguridad del Estado, tomaron acciones para vigilar algunas ciudades, tal y como es el caso de Tegucigalpa, ya que a eso de las 7:00 de la noche, se escuchó a helicópteros sobrevolar la periferia de la capital.

 

Precisamente en el sector de la colonia El Carrizal, las protestas arrancaron el sábado, donde rápidamente se desplazaron los uniformados para cumplir con la advertencia de encarcelar a quienes hagan valer su derecho universal de manifestarse en contra del Gobierno, a quien consideran no debe obedecerse según lo demanda la Carta Magna que garantiza la insurrección civil.

 

En ese contexto, los actos violentos contra los hondureños en protestas se reportaron en Choluteca, Cortés, Valle, El Paraíso, Atlántida, Comayagua y Francisco Morazán, entre otros. Miles de elementos policiales y militares se prestaron para atacar a los ciudadanos en cada toma de carretera.    

 

Además de la represión con gases lacrimógenos, organismos de Derechos Humanos, alertaron de los ataques a periodistas, siendo capturado en Choluteca el comunicador Jairo López, y en Tegucigalpa, uno de los camarógrafos de UNE TV, recibió un impacto de bala de goma en su abdomen.

 

Por otro lado, siempre en la capital, unos tres ciudadanos fueron arrestados y enviados a la posta policial del barrio El Manchen, hasta donde se trasladó el coordinador de Libre, Manuel Zelaya, quien intermedió para que fuera liberado de inmediato; no obstante, el hostigamiento bestial de los militares, continuó a lo largo del domingo.

 

Vea el video: ¡DICTADURA! Militares dispararon bala viva anoche en Tegucigalpa, Honduras

 

Abordado por la prensa en ese sector, Zelaya declaró que el pueblo está exigiendo principalmente la renuncia de Hernández y que se convoque a nuevas elecciones, además, ratificó que las movilizaciones seguirán en los próximos días.

 

Curiosamente, en la colonia Kennedy, Zelaya denunció que fue atacado por un grupo que se hizo pasar por militantes de Libre, incluso utilizó sus redes sociales para tratar de identificar a un supuesto miembro de ese grupo de choque.

 

Cabe destacar que los que están en contra de este tipo de acciones, se mofaron del “fracaso” de Libre, pero, con el fuerte contexto de represión, donde se usó bala viva, dice todo lo contrario. Por otro lado, las actividades de ayer, no tuvieron una movilización en caravana de un punto “A”, a un punto “B”, sino que fue toma en sectores estratégicos.

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