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Ayer los hondureños se movilizaron en varios puntos del país en acción de protesta por el trato de criminalización que Estados Unidos ha dado a la caravana de emigrantes que desde hace una semana partió a ese país.

 

En la capital hondureña, Tegucigalpa, los ciudadanos se movilizaron desde el Hospital Escuela Universitario hasta la embajada de EE.UU., dentro de los cánticos se gritó el tradicional “¡fuera JOH!” y el nuevo “¡fuera Fulton!”.

 

 

 

Redacción Central / EL LIBERTADOR

 

Tegucigalpa. En varios puntos del país los hondureños se auto-convocaron para protestar contra el trato que Estados Unidos ha dado a la caravana de emigrantes. El Gobierno de ese país, emprendió una campaña de criminalización para que Guetemala, El Salvador y México, cerraran sus fronteras.

 

Los ciudadanos se movilizaron ayer para apoyar al grupo que hace siete días salió de San Pedro sula con rumbo a EE.UU., no buscando el “sueño americano”, sino más bien huyendo de la crisis humanitaria de Honduras.

 

En la capital hondureña, los ciudadanos se citaron en las afueras del Hospital Escuela Universitario, a eso de las 5:00 de la tarde, iniciaron la caminata hasta la embajada de EE.UU., ubicada en el bulevar Los Proceres.

 

Vea nuestra galería: Movilización de hondureños en apoyo a caravana migrante

 

La caravana, a pesar de contar con banderas del opositor partido Libertad y Refundación, no tuvo “tinte político”, de hecho, en comparación  a otro tipo de movilizaciones, no hubo presencia de dirigentes de ese instituto político. La ciudadanía pidió unión, y anunció que en los próximos días habrá más movilizaciones.

 

Los hondureños avanzaron hasta su punto final, al grito del tradicional “¡fuera JOH!”, que tanto disgusta al gobernante Juan Hernández, a éste, se unió el “¡fuera Fulton!”, porque consideran que el papel de la diplomática estadounidense, Heide Fulton, usurpa la imagen de presidente, además de recordar que “ella contó los votos y puso un dictador”, según lo expresado por un manifestante.

 

Al llegar a las instalaciones de la embajada, se denotó un fuerte contingente policial; no obstante, por esta ocasión, y extrañamente según los protestantes, no hubo represión militar, situación que se ha dado constantemente luego de canjear la inconstitucional reelección presidencial.

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