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Este domingo el Partido Libertad y Refundación (Libre), continuará con su “gira” para dialogar con su militancia acerca de la creación de una Coalición Opositora, siendo ésta la tercera estrategia para llegar al poder en Honduras, luego de dos intentos “saboteados” por supuestos fraudes electorales (2013 y 2017) que denunció ante organismos internacionales.  

 

 

Redacción Central / EL LIBERTADOR

 

Tegucigalpa. El Partido Libertad y Refundación (Libre), cara política del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), seguirá este domingo en Santa Bárbara, el diálogo con el pueblo. En esta gira, el partido coordinado por el expresidente (2006-2009) Manuel Zelaya, impulsa su tercer estrategia para llegar al poder.

 

Libre ha propuesto un diálogo popular, donde establece que el nuevo plan para sacar al gobernante Partido Nacional, es la formación de una “Coalición Opositora”, que a palabras del exmandatario se trata de una “organización específica del pueblo”.

 

El partido comandado por Zelaya, ya ha intentado en dos ocasiones llegar al poder con el respaldo de un pueblo consciente, considera que se ha vencido al bipartidismo tradicional, que ha tenido que recurrir al robo de las elecciones para mantenerse en su posición cómoda.

 

En 2013, Libre se encaminó al proceso electoral escogiendo a Xiomara Castro como candidata presidencial, presuntamente un fraude electoral en las Mesas Electorales, robó la oportunidad de tener a la primera mujer con la banda presidencial.

 

Para las elecciones de 2017, este instituto político sentó las bases con el Partido Innovación y Unidad (PINU), una facción nacionalista, otra del Partido Liberal, y con la base del Partido Anticorrupción (PAC) que siguió a Salvador Nasralla, para formar la Alianza de Oposición Contra la Dictadura.

 

En esta alianza, Libre cedió su candidatura, con Nasralla como figura presidencial, se logró superar el supuesto fraude de 2013; no obstante, ante las múltiples fallas de sistema del conteo de actas, se denunció otro fraude electoral, razón para que la Organización de Estados Americanos (OEA), no reconozca a Juan Hernández como presidente.

 

La tercera opción de este instituto político, se basa en una alianza diferente, según Zelaya, la anterior fue a nivel de dirigencia y la nueva es a nivel de militancia. El plan del expresidente es “invitar iglesias, cooperativas, organizaciones obreras, Organizaciones No Gubernamentales, Magisterio y sindicatos”, en resumen, todo tipo de organización popular.

 

El contexto más reciente en este tipo de coalición, se observó en México con el veterano Andrés Manuel López Obrador (AMLO), que unió un bloque opositor comandado por su partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

 

AMLO pactó alianzas con el Partido de los Trabajadores, también con el Partido Encuentro Social, un movimiento de base derechista y religiosa; la coalición incluyo a sectores como el sindical, la industria minera, dirigentes de educación y hasta “figuras” cuestionadas por corrupción.

 

La coalición de Morena, sumó hasta líderes del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) y de Acción Nacional (PAN), quienes históricamente forman el bipartidismo mexicano. Fue con esta alianza “Juntos Haremos Historia” que AMLO ganó la simpatía de estos sectores, además de jóvenes e intelectuales.

 

AMLO arrasó en encuestas y en julio pasado ganó la presidencia, cinco de nueve gobernaciones, se aseguró la mayoría en la Cámara Baja y tendrá más de la mitad de legisladores en el Senado.

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