Los pobladores –agobiados por la sequía y compra de agua a altos precios, no entienden el porqué no se pone en marcha el proyecto multimillonario que resolvería este problema y que la constructora concluyó hace tres meses.

 

 

La ciudadanía también afirma que no entra en funcionamiento por desacuerdos entre políticos del departamento con el alcalde o con las autoridades del Sistema Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), sin importarles la salud y la economía de los juticalpenses.

 

La ciudad de Juticalpa está ubicada 176 kilómetros al nororiente de la capital hondureña y es la cabecera departamental de Olancho, la región geográfica más grande de Honduras y entre las que más aporta a la economía nacional.

 

Redacción Central / EL LIBERTADOR

 

Tegucigalpa. Los pobladores de la ciudad de Juticalpa, Olancho, no se explican el porqué un proyecto de mejoramiento de agua que fue terminado hace más de tres meses, aún no ha sido puesto en funcionamiento viendo los escasez que hay del vital líquido.

 

Los vecinos de Juticalpa, cabecera departamental de Olancho, la región geográfica más grande de Honduras, viven con racionamientos de hasta 15 días sin el vital liquido y se ven obligados a compra agua de carros cisternas que la venden a precios altísimos. Esto lo hacen quienes tienen capacidad de pago, los más pobres no tienen más opción que esperar pacientemente el regreso del servicio público.

 

El problema es que cuando se va la energía eléctrica también se va el abastecimiento de agua y, por las noches, cuando el voltaje es muy bajo las bombas se apagan y hasta ahí llegó el servicio, informó uno de los técnicos del proyecto.

 

Al parecer el proyecto no es puesto en funcionamiento por desacuerdos entre políticos del departamento con el alcalde o con las autoridades del Sistema Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), sin importarles que los ciudadanos juticalpenses vivan sin agua.

 

El proyecto de mejoramiento de pozos, ubicados en la aldea La Morita, tiene capacidad de abastecer la ciudad de Juticalpa unas tres veces por semana, lo que mejoraría el abastecimiento de agua.

 

Con los dos pozos que se han activado hasta la fecha, el proyecto podrá abastecer unos 2,400 galones por minuto y si se activan los otros dos pozos la capacidad se duplicará la cantidad de agua hacia la ciudad.

 

EL LIBERTADOR conoció que el presupuesto para reactivar los dos pozos con una nueva bomba está listo, pero los enredos políticos no permiten que la ampliación del proyecto se apruebe.

 

El proyecto está dotado de un generador eléctrico que garantiza que, aunque se vaya el fluido eléctrico, (cosa que es común en Juticalpa), el servicio de agua no se interrumpirá por falta de energía.

 

El generador tiene la capacidad de dotar de energía el proyecto las 24 horas al día los siete días de la semana, explicó uno de los ingenieros que desarrollaron el proyecto.

 

Este sistema de abastecimiento es totalmente automático y no se requiere de gran número de empleados, solo se necesita de una persona que lo controle desde la estación y desde ahí puede medir el caudal de los pozos y de la cisterna para alimentar las pilas de abastecimiento del SANAA.

 

Con este proyecto tan solo se han habilitado dos de los cuatro posos con que cuenta el SANAA para abastecer a Juticalpa y la empresa podría habilitarlos, dotándolos de una nueva bomba con igual capacidad a las instaladas en los pozos habilitados.

 

Trascendió que el proyecto fue financiado casi en su totalidad por la empresa INCOMERH ya que el gobierno solo otorgó el primer desembolso y los socios, por ser olanchanos, decidieron terminarlo esperando que el Sistema Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), les cumpliera el contrato y hasta la vez no les han otorgado ni el segundo ni el tercer desembolso. Se supo que hay negativa para dar el finiquito de la obra y ahora quieren incluso multar a la compañía ejecutora que terminó el proyecto en tiempo y forma y sin financiamiento.

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