Para el rector de la Universidad Tecnológica Centroamericana (UNITEC), Marlon Brevé, el sistema de educación nacional urge de reformas, necesita evolucionar a la “educación integral”, eso significa formar la materia humana para las necesidades básicas del país.

 

Considera que las universidades deben seguir un plan estratégico, parecido al de Chile, que pasó de tener un 30 por ciento a un 50 por ciento en cobertura a través de la educación superior por los técnicos, cree que formar técnicos ayudará a explotar el desarrollo en turismo, agricultura y servicios.

 

Según el mentor de generaciones, Marlon Brevé, Honduras debe centrarse en empresas con conciencia social, tales como Google, Amazon, Uber, entre otras.  

 

Brevé, quien durante el gobierno de Manuel Zelaya fue secretario de Educación, resalta que el país debe centrarse en atraer la inversión, para ello es necesario identificar áreas donde se pueda competir.

 

- Estancados en español y matemáticas

- De acuerdo al último informe de la Secretaría de Educación, el 60 por ciento de la población estudiantil primaria, presenta deficiencias en español y matemáticas. Y según el rector de UNITEC, en promedio en español los estudiantes no pasan del 70 por ciento, mientras que en matemáticas el límite es 55 por ciento, tendencia que –asegura– se ha mantenido por ocho años. Brevé, agrega que para medir la calidad educativa, muchos expertos se centran en estas dos materias y en ciencias naturales, por eso, estos números obligan a reformar el sistema de educación.     

 

- Rector, ¿Qué opina sobre la clase política de Honduras?

- Creo que no nos merecemos lo que está ocurriendo en el país, yo exhorto a aquellos que no se han involucrado en política y que critican a los políticos y que tienen muy claro que la corrupción es uno de los principales flagelos de Honduras. Es con una nueva generación no corrupta que este país va a cambiar, creo que ya hay jóvenes que se manifestaron hace un par de años y son la gran mayoría, la población hondureña joven debe asumir las riendas de este país, para provocar transformaciones.

 

Fabricio Rivera

EL LIBERTADOR

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Tegucigalpa. El anhelo de tener una Honduras mejor, más justa y una en la que se pueda tener paz, ha sido el gran sueño del actual rector de la Universidad Tecnológica Centroamericana (UNITEC), Marlon Brevé. Espera despertar una mañana en un país con condiciones similares a la Juticalpa de su infancia, una tierra donde “se podía jugar de noche”.- Brevé es un olanchano que fijó en la educación el camino para superarse, sin olvidarse de su país. Su formación fue mixta, pues la primaria la cursó en la escuela pública “Manuel Bonilla” y su secundaria en el instituto privado “San Francisco”, a nivel superior. Sus padres le enviaron a Estados Unidos, allá egresó de ingeniero civil en la universidad estatal de Luisiana.- No se conformó con la licenciatura y optó a una beca para su maestría en ingeniería agrícola, su ideal de volver se pospuso, ya que por consejo de amigos en EE.UU. se quedó a ganar más experiencia laboral y aprovechó a sacar un doctorado también en el campo agrícola.

 

RESPETADO

Trabajó para la Universidad de Georgia, su sueño de volver a Honduras para aportar al desarrollo estaba cerca; sin embargo, se había presentado el reto en Costa Rica, el país inauguraba la universidad “EARTH”, que es el equivalente a la Universidad Agrícola de El Zamorano, vivió en aquel país por once años, la intención de volver era muy fuerte, aun no era el tiempo. Sobre su infancia, cuenta que fue feliz, gracias a las enseñanzas de sus padres y el deseo de salir adelante, asegura, fue un tiempo hermoso, enamorado de su tierra y de aquel recuerdo de un pueblo típico de Honduras, lugares donde el alboroto más grande son las borracheras y no los enfrentamientos violentos por drogas, pandillas o equipos de fútbol. Brevé cuenta a EL LIBERTADOR, que no siguió los pasos de su papá, quien era médico pediatra con especialidad en cirugías, porque sintió que lo suyo era la matemática y la educación. Al volver a Honduras –finalmente–, fungió como secretario de Educación por dos años y medio, hasta el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya.

 

- ¿En qué condiciones encontró la educación hondureña al llegar a la secretaría de Educación?

- El presidente Zelaya tenía una buena opinión de mi persona y aunque yo estaba en Costa Rica y no había trabajado en su campaña, él me dijo que si ganaba quería que yo regresara. Ganó y me ofreció dirigir la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI), y mi padre, que estaba vivo, me aconsejó que “zapatero tu zapato”, entonces no acepté. A los seis meses me ofreció un puesto donde yo creo que si tenía el perfil, era para gerente de la Empresa Nacional Portuaria; sin embargo mi familia, decía que si volvíamos a Honduras, querían volver a Tegucigalpa o San Pedro Sula, más en “Tegus” por la cercanía con Olancho. La tercera es la vencida y fue en diciembre del primer año, me dijo “Marlon esta es la última vez que te voy a ofrecer algo, demostrame que sos olanchano y acepta este reto”, lo acepté porque me indicó que se estaban dando las condiciones para lograr una reforma de calidad en educación, había pasado la crisis de los paros de 2006 y era después del Pacto de Auditoria Social y Calidad Educativa. Me tocó un lado que me apasiona, yo estaba de decano de la Universidad EARTH y asumí el reto, hubo altibajos, no era tan fácil lidiar con las seis organizaciones magisteriales, que a pesar de que había un pacto, ellos siempre buscaban el pelo en la sopa. Como gobierno mirábamos la calidad educativa y ellos ajuste social, ellos veían su bono y porque se les pagara a tiempo y nosotros velábamos porque eso se cumpliera si había rendición de cuentas en calidad educativa.

 

- Usted salió en 2009 del sector público, poco después ingresó a Unitec donde ahora es rector, pero, en trabajo ¿cuánto le ha costado llegar hasta donde está?

- Después de la crisis política, fue difícil, muy pocas personas creían en uno y había tanta propaganda política en contra del presidente Zelaya; sin embargo, Luis Zelaya, me dijo “Marlon no me importa tu ideología política, lo que me importa es tu capacidad y tu aptitud, quiero que te incorpores a Unitec y seas el decano de la facultad de postgrado”. Entonces arranque en febrero de 2010, con temores, pero él me dijo “aunque me critiquen, en tres meses tenes que estar dando resultados” y me planteó los retos de postgrado. Me decía que buscara balance con experiencia en el sector privado, sector público y que buscara la manera de mejorar la calidad no sólo del docente, sino también del proceso y estudiar con asesoramiento de expertos sobre las áreas en la que pudiéramos crear nuevos programas con demanda de capital humano para que se especialicen y formen parte del desarrollo del país. Después el vicerrector académico, Fernando Peña, renuncia y Luis me dice “Marlon ahora sos vicerrector”, estuve cinco años y logré incidir en varias facultades, personas y con dos consultores logramos aprobar la carrera de medicina. Se creó la facultad de Ciencias Médicas. Cuando Luis decide incorporarse a la política asumí como rector, ha sido una transición fácil, creo que solo duró tres meses, ha habido promociones internas, pero, también hemos traído gente de afuera y creo que esa es la clave del éxito, el legado que dejan los líderes y la gente que nos rodea.

 

- ¿Qué crítica puede hacer a la educación de Honduras?

- En primer lugar, creo que hay problemas estructurales, no hay suficiente incidencia y gestión de los líderes departamentales, está muy centralizado, para poder tener incidencia deben darse varios elementos, debe haber recurso altamente formado. Por ejemplo, se debe administrar una red de centros educativos en preescolar, primaria, centro básico y colegio, necesitamos recurso que no esté ideologizado a un partido político o un gremio magisterial, sino que responda a un ente conformado por todos los sectores. Después tiene que tener recurso físico, tiene que haber recurso tecnológico, desde computadoras hasta un sistema de internet y conexión, incluso para pagar a los docentes a tiempo. Por otro lado, se usa mucho la palabra supervisar pero no así con acompañar, se debe acompañar a los docentes para darles retroalimentación y decirles que necesitan compromiso, volver y evaluar si mejoró. Hasta hace cinco años se empezó a poner atención al tema de educación pre-básica, allí deberíamos dar una prioridad porque es el futuro, porque usted va cambiando la calidad de la educación, van llegando mejor preparados y si se revisa las estadísticas, se ha invertido, pero, la cobertura no llega ni al 70 por ciento y la mitad de esa cobertura es con maestros voluntarios que tienen capacidad de cero a nueve grados.

 

- ¿Qué opina sobre los proyectos de educación popular, como la Universidad Clementina Suárez, que presenta un esquema diferente al tradicional?

- Las universidades deben entender que la tendencia mundial, es que la educación está llegando al joven donde quiera que esté la tecnología y está llegando de forma gratuita, hay universidades como Stanford que tienen cursos disponibles y son gratis, si usted a su propio ritmo cumple con todos los requisitos, le dan un certificado. Se habla de que en un futuro puede haber organizaciones como la que usted menciona, que van a decir “si usted toma este curso presencial conmigo, si toma el virtual que está en la página de Stanford, si toma otro de la UNAM y otro de UNITEC, yo le voy a dar un título” y la clave no es que el Consejo de Educación Superior se lo reconozca, la clave es si la sociedad se lo va a reconocer, si va a ser un mejor empresario o un mejor promotor social. El doctor Arturo Condo contó sobre una latina que era directora de educación, se independizó y conformó una organización que se llama Station One, ¿qué hace esta señora?, les dice a sus beneficiarios “esta es la educación que está en el mundo, usted toma estos cursos yo le doy un certificado donde avalo que usted cumplió con esta credencial”. Entonces, la educación acompañada de la tecnología, se va a universalizar y se va a competir con organizaciones como la Clementina Suárez que ofrece educación gratis y posiblemente en un futuro, cuando todos estos cambios hayan ocurrido, van a quedar como una universidad adicional. Cualquier formación o proceso de formación que alguien le dé a otra persona que tiene menos conocimiento, es un valor agregado que se le da a la persona y hay que apoyar estos tipos de esfuerzos.

 

- Según el doctor Hugo Noé Pino, en Honduras la economía tiene diez años de estar estática, se habla de crecimiento pero no es significativo, ¿qué se necesita desde la educación para generar un desarrollo económico notable?

- Condo dijo que la economía hondureña es como un perrito en el agua, sólo puede mantener la cabecita fuera de ella. Necesitamos identificar áreas donde Honduras pueda traer ganancias a nivel internacional, ofrecer servicios fuera de Honduras, donde podamos exportar productos a otras zonas y hay que ver las fortalezas que tenemos, una vez identificado eso, tenemos que tener capital humano formado para que las empresas sean más competitivas, si éstas generan crecimiento económico, si inciden en las familias para que tengan mejor ingreso y mejor calidad de vida. UNITEC está apostando a la educación técnica y universitaria, creo que las universidades de Honduras tenemos que tener claro en el plan estratégico del sistema de educación superior, que creando programas técnicos de dos años de duración, con alta empleabilidad asociados a áreas de desarrollo económico, se van a crear oportunidades y habrá más equidad y es la manera más rápida de ampliar cobertura. Creo que las universidades ya se dieron cuenta que Chile pasó de tener un 30 a un 50 por ciento en cobertura a través de la educación superior por los técnicos. Para eso Honduras cuenta con el turismo, la agricultura de exportación ya con productos de valor agregado como el café, hay pequeños productores y cooperativas que exportan café, los palmeros hacen lo mismo, ya no son tres grandes empresarios. Olancho, Choluteca, el Valle de Sula y el Aguán, tienen condiciones para agricultura de exportación. Después está el mercado de servicio de las tecnologías de información y comunicación, que en Honduras ya comenzaron a darse pasos con los call center, pero esto solo es la base de la pirámide.

 

- ¿Ya han hecho algún estudio de medición del impacto de los técnicos que ya se han graduado?

- Por ahora sólo hemos graduado al Técnico Bilingüe de Call Center, pero precisamente aquí detrás del campus están construyendo una torre de ocho pisos de “Star Tec”, que según entiendo la compró Amazon, si hay capital humano, va a venir más inversión extranjera y ojo, uno asocia esta inversión con transnacionales que vienen a explotarnos, pero, si usted revisa algunas empresas como Google, Amazon y Uber, son empresas que tienen mucha consciencia social, ese es el tipo de empresas que debemos atraer, porque estas no vienen a explotar los recursos naturales, vienen a aprovechar dimensiones de capital humano bien formado. Honduras es una zona estratégica de donde se puede exportar hacia Europa, Norteamérica, Suramérica, Asia, y ojo, la economía China sigue creciendo y la agricultura de exportación hoy en Costa Rica florece por las exportaciones a China.

 

- Hablando del ambiente social actual del país, ¿ésta es la Honduras en la que deseó vivir, la que anheló para su familia?

- Para nada, yo deseo una Honduras donde los jóvenes no quieran irse del país, hoy de cada 10 jóvenes, siete se quieren ir, por la falta de oportunidades porque están en condiciones de extrema pobreza y no pueden salir de ese círculo, otros tienen temor de andar en la calle por tanta delincuencia. Quiero un país así como era Juticalpa en tiempo de mi infancia, donde los vecinos interactuaban, se apoyaban, donde uno andaba en la noche fuera sin ningún problema, donde había tertulia, uno jugaba en las calles, claro, eso es tiempo de antaño, pero, si es posible una Honduras donde los niños salgan a jugar, donde anden en bicicleta en la zona donde viven, una Honduras donde quien sale a estudiar, quiere regresar a contribuir al desarrollo del país.

 

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Comentarios  

0 #1 Orfa Rivera 18-08-2018 13:46
La educacion hondureñs debe cambiar...pero eso sucederá cuando sea una politica de estado no de gobierno
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