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Este martes los representantes de las fuerzas políticas de Honduras se reunieron con el representante de la ONU, Igor Garafulic, para empezar el ya novelesco “Diálogo Nacional”, pero, minutos después la agenda se suspendió entre críticas, ofensas e incapacidad siquiera para hablar.

 

Redacción Central / EL LIBERTADOR

 

Tegucigalpa. Un antiguo dicho de los viejos políticos de Honduras dice que si no se puede ganar una negociación, entonces, hay que enredarla y levantarse de la mesa para no llegar a nada, evitar la derrota y ganar con el retraso.- Eso pasó hoy en la oficina de la ONU en Tegucigalpa, terminaron en pelea los representantes políticos en el “Diálogo Nacional”, que apoya el organismo internacional a través de su representante en Honduras, Igor Garafulic.  

 

No terminaban de sentarse, cuando los flamantes políticos hondureños sólo estaban de acuerdo en insultarse y cuidar intereses de grupo; la reunión tuvo que ser suspendida, mientras Garafulic –avergonzado—decía a los medios "hay desconfianza entre los actores".

 

El funcionario de la ONU lamentó: “nos da mucha tristeza por el pueblo de Honduras que no se merece lo que hoy ha sucedido. Existe una agenda de temas para conversar, Naciones Unidas tiene en el país a mediadores y facilitadores listos para arrancar un diálogo, en este minuto lamentablemente el nivel de desconfianza entre las fuerzas políticas hondureñas hace imposible avanzar”.

 

“La desconfianza de los actores políticos ha sido más fuerte que la voluntad de avanzar hacia un diálogo. Hoy con mucha pena les tengo que decir que el clima de desconfianza, descalificación mutua ha impedido que instalemos el diálogo político”.

 

El encuentro pactado para este martes tenía como principal objetivo oficializar el inicio del diálogo político y las fechas para la aprobación de la metodología y mesas técnicas, temas que una vez más quedaron en el aire. Ante eso, con todo pesar, Garafulic dijo: “Me gustaría poder anunciarles la fecha en que se instalará un diálogo político, lamentablemente eso no se ha podido lograr”.

 

Continuando con el mismo “jueguito” de hace años, el jefe de la delegación del Partido Nacional, Luis Colindres, manifestó que la "fuerza de oposición no tiene condiciones para iniciar el diálogo". "Nosotros estamos anuentes, pero hubo vocabulario ofensivo, trataron de asesino al Presidente". En los mismos términos, el secretario de la presidencia, Ebal Díaz, justificó que no pueden seguir tolerando las faltas de respeto de los demás actores que integran el diálogo.

 

El Liberal Enrique Ortez Sequeira, aseguró que en esta reunión salió a flor de piel "una enorme división y desconfianza entre Juan Hernández y Reinaldo Sánchez. Quieren caminar separados y si hay alguien a quien achacarle la falta de diálogo es al Partido Nacional".

 

El representante de Nasralla, Tony Garcia, expuso que no hubo consenso porque ellos (el Partido Nacional) quieren dos sillas. "Es algo que no podemos aceptar". Al final sigue la serie del diálogo con el mismo final de siempre. 

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