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Desde aquel domingo 28 de junio de 2009 hasta hoy, el país se convirtió en el reino de incertidumbre, las crisis en seguridad, política y social han tocado fondo; el golpismo no ha soltado el poder con la misión de consolidar la impunidad, el Estado no existe, el pueblo no manda y la economía en coma.

 

En nueve años, los hondureños han sido testigos del abominable golpe de Estado, la Resistencia, destitución de magistrados de la Corte, el inhumano desfalco al IHSS, el Movimiento de Indignados y Antorchas, fraude electoral, más de 70 mil asesinatos, hasta crímenes del ejército contra ciudadanos en la reciente crisis derivada del resultado electoral que nadie reconoció.

 

A raíz del reiterado incumplimiento de la Constitución, Honduras entró en un proceso de “desinstitucionalización”, práctica, que en la actualidad muestra un paralítico Estado de Derecho, advierte la analista del derecho, Ana Pineda. 

 

“El país va aceleradamente al abismo”. El analista Raúl Pineda, prevé que si no hay un cambio social, provocado a partir del pueblo, el país está condenado, porque la clase política no está interesada.

 

Redacción Central / EL LIBERTADOR

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Tegucigalpa. En el amanecer del domingo 28 de junio de 2009, los hondureños despertaron enfundados en un golpe de Estado. Sufriendo en pleno siglo XXI, el triste y bestial pasado de sus abuelos y bisabuelos. El entonces presidente, José Manuel Zelaya fue derrocado y se impuso un gobierno de facto apoyado por EE.UU. que determinó la conducta rufiana de la Organización de Estados Americanos (OEA) y Naciones Unidas (ONU). Con la ayuda de las fuerzas “del orden”, los grupos de poder económico y político impusieron al dictador Roberto Micheletti Baín que por seis meses extendió por el territorio una salvaje represión militar. 210 días marchó “la Resistencia” contra el golpe, todos los días fue atacada con fuego, palo y bala.

 

A nueve años del fatídico acontecimiento, la sociedad ve caer los días y levantarse la noche sin horizonte claro, encorvada por la profundización de pobreza, la corrupción, la impunidad, la violencia, la criminalidad y encima, se vino una reelección ilegal, según la constitución. Juan Hernández, se quedó –hasta ahora– en el poder, el golpe lo lanzó al “estrellato político”. Desde entonces, la nación ha acumulando sucesos de alto impacto que en esta edición son analizados por expertos consultados por EL LIBERTADOR. Que conste como algo irrepetible para la historia de nuestra Nación.

 

DATOS DE CRIMEN

A juicio de la abogada y especialista en gobernabilidad democrática, Ana Pineda, desde la destitución de los cuatro magistrados de la Corte Suprema en 2012 hasta las más recientes violaciones a la Constitución y sus leyes, la situación ha ido en agravio. En tal sentido, enumera la reforma constitucional para la creación de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDES), proyecto que viola el principio de la soberanía nacional.- Seguido el detrimento del patrimonio social de los hondureños, que fue golpeado por el robo al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) que provocó la pérdida de al menos tres mil vidas. Luego vino el fallo de la Sala de lo Constitucional “sobre la inconstitucionalidad e inaplicabilidad de una disposición pétrea de la propia Constitución para dar paso a la reelección presidencial”, un claro delito de violación la Constitución.

 

“DESINSTITUCIONALIDAD”

Consecutivamente, con la reelección de Hernández, llegaron los 40 crímenes políticos que arrebataron la vida de hondureños que validaron su derecho constitucional a la insurrección. Además la aprobación de las reformas del Presupuesto de la República para 2018, el “pacto de impunidad”. Asegura que en conclusión, los últimos acontecimientos han dejado “una visible desinstitucionalización que pone en precario el Estado de derecho”, esto trae consigo una pérdida absoluta en las instituciones.- La experta enfatiza que por otro lado la falta de independencia de poderes del Estado ha evidenciado una clase política fáctica, por eso, observa un país donde el irrespeto a la “norma suprema” se ha convertido en una práctica recurrente de construir y destruir en la administración pública”. Ante esto, destaca que la movilización de los ciudadanos ha sido el resultado de las heridas que dejo el golpe.    

 

EXPEDIENTE ABIERTO

Pineda también es especialista en Derechos Humanos y recuerda que la Comisión de la Verdad y la Reconciliación “dejó un importante legado en 84 recomendaciones”, este equipo de investigación reconoció que el 28 de junio de 2009, suscitó un golpe de Estado, después tres mil casos de violación a DD.HH. y la violación sexual de 54 mujeres, actos cometidos por las Fuerzas Armadas.- Estos además de aportar elementos para identificar qué había desencadeno el golpe de Estado, suponía el fortalecimiento del Estado de derecho. Sin embargo, a la fecha ninguna autoridad de gobierno siquiera se ha referido al tema y “contrariamente los esfuerzos que existían en ese sentido fueron anulados de la agenda del gobierno”.- El resultado del golpe fue un Estado débil institucional y democráticamente, “la vida digna continúan en riesgo, por la indiferencia de la clase política tradicional”.

 

“GOLPE ELECTORAL”

El analista social, Armando Orellana, hace hincapié en que los últimos años han sido caracterizados por acontecimientos impactantes de la élite gobernante, que cuenta con “un concreto apoyo del imperialismo norteamericano”. Menciona que el “golpe suave” de las pasadas elecciones generales, vino a marcar a los hondureños, por todo el escenario violador de derechos humanos.- A raíz del repunte de crímenes políticos y violencia general, suscitaron decenas de casos impactantes. Uno de los que más dolió, fue el asesinato de la combativa defensora y dirigente indígena, Berta Cáceres, asesinada el 2 de marzo de 2016. Explica que así los hechos subsiguientes al golpe, dieron paso a una “cultura represiva igual a los años 80” –“estamos peor” rectifica la activista social Berta Oliva– en esa época imperó la restricción de garantías constitucionales. Como ahora pasa con la reelección de Hernández.    

 

“PARÁSITOS CÍNICOS”

Por otro lado, anota el fenómeno de la migración que va cada año en aumento con los miles de compatriotas que emprenden el viaje hacia los Estados Unidos, escapando de la pobreza e inseguridad galopante. Ahonda que en este aspecto, el gobierno en lugar de sentir vergüenza por su incapacidad de generar oportunidades laborales para los hondureños y evitar la migración, se enorgullece y celebra las remesas.- Orellana manifiesta que del mismo modo “la burguesía hondureña, que en buena parte compone la élite que actualmente nos gobierna, se demuestra orgullosa de vender a sus propios hermanos”. Asegura que por eso el capitalista hondureño es incapaz de generar un proceso de transformación de la materia prima para incrementar sus exportaciones. “Tenemos una burguesía más parasitaria acostumbrada a transgredir continuamente la ley para tener éxito a través de la concesión estatal al capital extranjero”.

 

CONTRADICCIONES 

Sostiene que en cuanto a la violencia y criminalidad han crecido exponencialmente, aunque las estadísticas oficialistas se esfuerzan en hacer creer a la población que los homicidios han bajado. No obstante, opina que el gobierno se contradice al construir más cárceles de máxima seguridad.- Comenta que la posterioridad al golpe, también ha tenido al populismo invitado por el actual gobierno en su versión disfrazada de “programa de desarrollo social”. Orellana analiza que la suma de todos los problemas de país ha creado una “lógica del poder y la construcción de una identidad propia de la derecha que ha imprimido al hondureño menos satisfacción y autoestima, de sentir menos orgullo, de ser parte de esta sociedad”.- Sintetiza que en definitiva, en estos nueve años, el país “ha retrocedido enormemente en democratización política, cultura e institucionalidad”. Con ello las organizaciones sociales han sido atrasadas por la represión.

 

MODELO INCAPAZ

En tanto, el analista político, Raúl Pineda, también enumera la violencia postelectoral y el movimiento de los indignados de 2015, pero, desglosa la  insuficiente situación del crecimiento macroeconómico. Pese a que la situación en ese sentido es “estable”, anota que ha sido insuficiente en términos de ser traducida a “poner más dinero en el bolsillo de las clases marginales y oprimidas”.- Estima que el país ha sido incapaz de generar “condiciones para que la clase que antes era clase media salga de la pobreza y tenga una posición de dignidad y respeto a derechos a la vivienda, a la salud, seguridad”. Agrega que en los últimos nueve años, los hondureños han experimentado nuevas expresiones de resentimiento y malestar ante las estructuras de poder que deriva de una minoría extremadamente adinerada “que vuelve más pobres a los pobres”. Esto explica porque se escucha un llamado a insurrección armada que no se da.

 

RUMBO AL ABISMO 

En otras materias, hace alusión a que en Honduras “seguimos demandando la práctica y reconocimientos de derechos humanos, mientras en otras sociedades debaten sí el acceso a internet es derecho humano”.- Atribuye que los sectores políticos han mantenido a la nación en “un estado de postración, inquietud y falta de oportunidades, en una paralización”, estado que solo se ha vivido en “épocas de las montoneras de principio del siglo pasado”. Argumenta que en la sociedad es necesaria una nueva actitud, “se requiere una sociedad más empoderada de sus derechos y más demándate de las autoridades en el respeto de sus derechos”, asimismo, cuestiona que aún hay parte de ciudadanos perezosos que se conforma con debates de fútbol y politiquería, y no tanto en la búsqueda de ratificarse como soberano. De no constituirse un cambio de la ruta del despeñadero “vamos aceleradamente al abismo y parece que no existe voluntad de los dirigentes del país de apartarnos de ahí”, concluye. 

 

“INSTITUCIONALIDAD SE ANULÓ”, GABRIELA CASTELLANOS

 

Tegucigalpa. “La institucionalidad y la gobernanza es cada vez peor, desde el golpe de Estado las instituciones no solo se han debilitado, sino que básicamente no existen, hay una carencia de líderes”, expone la directora del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Gabriela Castellanos. “Por eso nosotros decimos que se debe rescatar a Honduras, se nos va de las manos, necesitamos a otros hondureños que estén dirigiendo este país pero que realmente lo hagan a favor de las masas y no a favor de las corporaciones, ni a favor de grupos muy pequeños; no tenemos un momento fácil, pero al final hay que rescatar lo bueno y seguir adelante”, afirma.

 

 

GOLPE TRAJO INVOLUCIÓN SOCIAL: EDMUNDO ORELLANA 

 

Tegucigalpa. El exfiscal de la República y docto en Derecho Constitucional, Edmundo Orellana, considera que el golpe de Estado es el responsable de “involución social”, Opina que los problemas de país han dejado un desolado panorama que envuelve al pueblo en la frustración.- Coincide que en estos nueve años la involución se ha dado en traer más pobreza, desempleo, discriminación, menos inversión y más deuda pública. Añade que un proceso de “devaluación” institucional, sumó a la falta de consolidación de la sociedad civil y a los problemas internacionales. “Estamos en una Honduras sin un horizonte claro de país, por lo que cualquier predicción prometedora en este momento es difícil porque todo indica que vamos a estar peor”. Sentencia que la nación atraviesa problemas acumulados.

Comentarios  

0 #1 Jose melendez 01-07-2018 16:15
Conducta rufiana es lo q define al actual gobierno hondureño
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