El defensor de la vida, Wilfredo Méndez, se sumó a la huelga de hambre para exigir al presidente Hernández que autorice la Comisión Internacional Contra la Impunidad, como condición para iniciar el diálogo entre el gobierno e Indignados. 

 

Redacción Central / EL LIBERTADOR

 

Tegucigalpa. El reconocido defensor de derechos humanos, Wilfredo Méndez, se sumó este lunes a la huelga de hambre emprendida por los indignados, para presionar al gobierno de Honduras que instale la Comisión Contra la Impunidad patrocinada por la ONU.

 

Méndez tomó la decisión la semana anterior y lo hizo como gesto de solidaridad con los huelguistas que llegan a la tercera semana sin ingerir alimentos, más el acoso militar y policial para desarticular el movimiento.

 

En una carta enviada a las redes sociales, el también director del Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos (Ciprodeh), justificó la medida, ya que “las causas y las pretensiones están muy bien expresadas en los escritos que el bloque de pensadores ha publicado”.

 

Considera que sumarse a la huelga es necesaria, ya que “con mi entrada en la huelga quiero contribuir a la presión pública sobre este corrupto gobierno, por ello pido a ustedes generar mayor opinión pública.

 

Ante el anuncio hecho por el defensor de la vida, mensajes de reconocidos personajes hondureños no se hicieron esperar.

 

El destacado personaje Efraín Díaz Arrivillaga, felicitó a Méndez y se solidarizó con la causa, “sé lo importante que es sumarse a esta lucha por la regeneración de Honduras, le respaldamos desde distintas trincheras para lograr el objetivo de una Honduras, libre, digna, humana y solidaria”.

 

Sumarse al movimiento ciudadano será muy valioso, añadió; asimismo sugirió al defensor de la vida que “tiene que prepararse para lo que viene que será descalificar y tergiversar los motivos de su solidaria decisión”.

 

De igual manera, el expresidente del Banco Central de Honduras (BCH), Hugo Noé Pino, respaldó la decisión.

 

Por su parte, el ciudadano Dionisio Guerrero rememoró las luchas en la década de 1970 y 1980, cuando “todos los hondureños eran liberales o nacionalistas y unos cuantos estuvimos dispuestos a dar la vida por las causas sociales.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar