Este día siguieron las protestas sociales en Honduras que no han parado por más de dos meses y según derechos humanos ya contabiliza no menos de 38 civiles asesinados por militares en varios puntos del territorio, sobre todo, en Cortés y Francisco Morazán; la población no acepta el fraude electoral ni la reelección presidencial ilegítima, según la Constitución de la República.

Para esta tarde la Oposición Política Contra la Dictadura ha convocada a un plantón en la capital hondureña, Tegucigalpa, frente al edificio de las Naciones Unidas, de la cual una comisión está en el país buscando sentar las partes, aunque la ONU se adelantó a felicitar al jefe de Estado de Honduras que es la parte central del conflicto.

 

 

Redacción Central / EL LIBERTADOR

 

Tegucigalpa. La fuerte represión policial militar sin tregua es el pan de cada día contra la sociedad hondureña que está en insurrección desde hace más de dos meses y reclama la vigencia de un Estado que respeta la voluntad popular, que castigue a los violadores de la ley, que repudia el fraude electoral así confirmado por la OEA y protesta contra la reelección presidencial de Juan Hernández que prohíbe la Constitución de la República.

 

En las últimas semanas y esta mañana de viernes las grandes estelas de humo negro cubrían la carretera principal en Choloma, departamento de Cortés, como siempre la ciudadanía ha seguido manifestándose y como siempre a la quema de llantas y al cruce de contenedores tirados en el camino, siguió la agresión de los cuerpos de seguridad del gobierno hondureño.

 

Este día se repitió la violación de derechos humanos por parte de los efectivos militares y otros cuerpos represivos que no han respetado el domicilio de los ciudadanos ni a los niños que ahí habitan y han arrojado bombas de gases que provocan afecciones en el cuerpo humano, no importó que las familias estuvieran en la privacidad de sus hogares, les tiraron gases tóxicos y, según testigos en el sitio, hasta balas vivas, no importó que un manifestante estuviera imposibilitado y sin medir ninguna consecuencia seguían golpeándolo.

 

Tras enfrentamiento entre hondureños y policía, hoy terminaron habilitando paso en Choloma a eso de las 10:00 de la mañana, algo que ya se vuelto cotidiano porque la carretera permaneció tomada desde las 5:30 de la mañana, luego los ciudadanos se toman otra parte del trayecto de la misma vía o en otra parte del país, fenómeno que ya tiene con nervios a los empresarios sin que eso los motive hasta ahora a quitarle el apoyo al jefe de Estado.

 

Se conoció que los agentes policiales se hicieron presentes en el lugar para tratar de retomar el flujo vehícular, debido a que los manifestantes colocaron contenedores, unidades de transporte y quemaron llantas en la carretera. Esto también alteró la jornada de trabajo de las empresas que en esa zona del país predomina la industria de maquila.

 

Tras una breve conversación sin llegar a nada entre oficiales y miembros de la oposición política, empezó la batalla campal, los cuerpos antimotines lanzaron como acostumbran decenas de bombas de gas lacrimógeno sin vigilar ninguna norma internacional de derechos humanos, estimando que son ciudadanos desarmados y las protestas son esencialmente pacíficas.

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