Cada año, el gobierno saca del bolsillo de los hondureños un promedio de 14 mil millones de lempiras en impuestos a los combustibles, ahí halló una mina que engorda los gastos del sector público, pero empobrece y agota cada vez más la economía familiar y encarece los costos de producción de empresas. Honduras y Costa Rica, son en Centroamérica, los países que más encarecen los derivados del petróleo en favor de los gobiernos.

 

El presidente de la Coalición Patriótica de Solidaridad, Juan Carlos Rodríguez, insta al Gobierno Hernández que replantee la desconocida fórmula que calcula el precio de los carburantes, ya que el país y la población ya no tienen la economía de años anteriores por varios factores, entre otros, el golpe de pandemia.

 

Rodríguez asegura que hoy, los hondureños no tienen las condiciones para aguantar más ajustes al precio de los combustibles, que esta semana ha registrado la sexta alza consecutiva y vaticina que la tendencia de aumento se proyecta para las próximas dos semanas.

 

 

 

Redacción Central / EL LIBERTADOR

 

Tegucigalpa. Honduras es el país de la región con la mayor carga de impuestos, según el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi). El costo del gobierno es la cruz que cargan los hondureños y cada cada vez se vuelve más pesada, porque sobre ella se agregan las causas económicas ampliadas por la pandemia, los ciclones, la falta de empleo, la corrupción y todos los problemas estructurales del país.

 

Los combustibles se suman a la pesada carga, cada año, del bolsillo de los consumidores hondureños, el gobierno saca por medio del impuesto directo al Aporte Vial un promedio de 14 mil millones de lempiras.

 

Del precio de cada galón de gasolina superior, 38 lempiras son para el gobierno y una cifra ligeramente inferior obtiene de la regular y el diesel, eso es lo que hace que Honduras sea uno de los países de la región junto a Costa Rica, donde más caros se compran los derivados del petróleo, en efecto, por ley creada en 1998 para darle mantenimiento a las carreteras y fue aumentado en la “diarrea legislativa” en noviembre de 2013.

 

En ese escenario, el presidente de la Coalición Patriótica de Solidaridad, Juan Carlos Rodríguez, observa que el Gobierno debe replantear la manera en que trabaja con relación a los derivados del petróleo, que ha sido un tema altamente cuestionado por su secreta fórmula de cálculo.

 

Rodríguez insta a que en ese sentido se debe buscar veracidad porque la fórmula es dictada por un decreto del Poder Ejecutivo que, si se replantea mediante la alimentación de parámetros técnicos, “nos arroje un precio que responda a referencias técnicas”.

 

Y es que ha cuestionado que el asunto a tratar en la fórmula con la que se calcula el precio de los combustibles pasa por una posible sobrevaloración que recuerda, es algo que ya sucedido en otras ocasiones.

 

Además critica que de momento, “el Gobierno no tiene ninguna estrategia ni para otras cosas, menos en los ascensos que se puedan venir para los combustibles”. Desglosa que a inicios de 2020 el combustible Súper se cotizó a 97 lempiras por galón, siendo el precio más alto, pero aunque para este 2021 se observe una caída el impacto económico es igual o peor por la crisis del Covid-19.

 

En ese contexto, argumenta que el Gobierno se siente tranquilo porque los carburantes no han llegado a esa cifra sin tomar en cuenta el ambiente económico actual. “Me imagino que ellos están tranquilos porque no han llegado hasta ese punto (precio), pero el problema es que la economía de aquel tiempo era diferente a la que hoy el pueblo hondureño está teniendo, las condiciones no son las mejores para aguantar todas estas alzas”.

 

El valor alcista en los combustibles perjudica directamente los precios de los productos de la canasta básica, energía y otros insumos, algo que en los pocos días del año 2021 seguirán siendo una carga para los consumidores. De acuerdo con Rodríguez, los precios referenciales del sur de Estados Unidos inciden directamente para que cada lunes haya un aumento nuevo.

 

Vaticina que para las próximas dos semanas habrá nuevos aumentos sin dar tregua al bolsillo de los hondureños y es que aunque los países petroleros definan un precio que se mantenga entre 52 y 55 dólares por barril, y que diseñen estrategias para maximizar la producción y provocar una baja al costo del petróleo, los incrementos son inevitables porque se mide de acuerdo al valor de los últimos 15 días. 

 

Lo anterior significa que el precio por barril del 8 de enero de 2020, que está fijado en 54.39 dólares, se mantendrá durante las próximas dos semanas; sin embargo, Honduras establece en su mecanismo que el valor se toma en cuenta cada 22 días.

 

Para esta semana el combustible regular se cotiza en 77.97 lempiras con aumento de 57 centavos con relación a la semana anterior; la superior pasa de 84.06 a 84.63 lempiras, con aumento de 61 centavos; el diésel sólo en el Distrito Central (Tegucigalpa y Comayagüela), pasa de 68.47 a 68.66 lempiras, con un alza de 19 centavos.

 

En tanto, el queroseno pasa de 48.99 a 49.05 lempiras, con aumento de 11 centavos; el galón de gas vehicular de 42.23 a 42.83 lempiras, con alza de 60 centavos; y el gas cilindro de 25 libras tiene un precio fijo para enero 2021 de 238.13 lempiras.

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