Este sábado ha trascendido el despido de 20 auxiliares de enfermería asignados al Hospital del Tórax en Tegucigalpa, capital hondureña, sobre el tema, el presidente de enfermeros, Josué Orellana, ha criticado la autoridad en Salud está incumpliendo compromisos con organismos financieros internacionales que otorgaron fondos para asegurar permanencia de personal en “primera línea”.

 

 

Redacción Central / EL LIBERTADOR

 

Tegucigalpa. El personal médico y de enfermería de la “primera línea” que combate al Covid-19 sigue siendo maltratado, desde marzo 2020, cuando llegó el virus al país, nunca hubo interés en protegerlos. Mientras en otros países destinan mayores recursos, contratan y les premian, en Honduras les despiden e incumplen con las promesas de seguridad social y permanencia.

 

Este sábado ha trascendido que 20 auxiliares de enfermería han sido despedidos del Instituto Nacional Cardio Pulmonar (INCP), mejor conocido como el “Hospital del Tórax”. La determinación de los directivos de este centro asistencial, surge en un momento inoportuno por el incremento de casos positivos y colapso de la red hospitalaria.

 

A lo anterior se suman las debilidades de infraestructura físicas y la inoperancia de los “hospitales móviles”, algo que resulta insólito para el Presidente de la Asociación Nacional de Enfermeros y Enfermeras de Honduras (ANEEAH), Josué Orellana, porque las autoridades sanitarias consideran al personal de Salud como gente del “montón” que no importa.

 

Según cuenta, el “Tórax” a través de la Secretaría de Salud (Sesal) tenía acuerdos con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para contratar personal de enfermería y médicos, además de la promesa del Congreso Nacional de cambiar la modalidad de plaza por contrato a una permanencia con todos sus derechos; sin embargo, como regalo de año nuevo, se notificó el despido.

 

Orellana agrega que el 31 de diciembre se comenzó a informar que para enero ya no serían necesarios en las sala número dos de atención a pacientes con el virus, a sabiendas que “vamos a un ascenso significativo de Covid-19 en el país, es cuando se despacha la gente a la casa, cuando más necesitamos los recursos y esto nos preocupa enormemente”.

 

Y es que la cancelación de ese importante personal de salud, no tiene explicaciones y el momento la resolución es incoherente para el dirigente de enfermería, quien agrega que: “No tenemos nada de información sobre qué pasó, no sabemos si los fondos se acabaron, no sabemos por qué no se hizo un esfuerzo con relación a todos esos fondos que se aprobaron para el nombramiento de los trabajadores de primera línea”.

 

Amplía que no hay una explicación de por qué se ha prescindido del valioso esfuerzo de los auxiliares de enfermería. Orellana apunta que la decisión le sorprende porque Sesal, a través de la profesora Alba Consuelo Flores, les pidió un listado de personal capacitado y sin empleo, supuestamente para ubicarlos en una plaza de trabajo.

 

“Imagínese que se nos pidió que identificáramos hasta por debajo de las piedras a los auxiliares de enfermería que eran disponibles para trabajar, nosotros hicimos el esfuerzo y ahora poderosamente nos llama la atención que la secretaria nos pidió los listados de toda la gente que no está laborando para contratarla ¿cómo se entiende que la que este contratada la están despidiendo?, no tiene concordancia una situación con la otra”, aqueja.

 

La ausencia de 20 auxiliares de enfermería, hará que la carga de trabajo recaiga sobre el personal permanente, que también registra un buen número de incapacitados producto de haberse infectado del virus, además de que la exposición a contaminarse será mayor, y es que ejemplifica que cuando un auxiliar cae enfermo, la Sesal no contrata a alguien para aminorar la carga de trabajo.

 

Por esta razón es que Orellana no entiende el análisis y la forma de trabajar de la autoridad que, en plena crisis, opta por despedir sin medir el impacto que tendrá en la red hospitalaria. El entrevistado denuncia que la reducción del personal de primera línea, puede ser una jugada de los directores para quedar bien con la autoridad.

 

“Sólo les interesa quedar bien con las autoridades de la Secretaria de Salud, y decirles que ellos son una maravilla y que hacen de todo para ahorrarle costos, para quedar bien con el patrono que los tiene en el cargo. Al final ellos sólo cuidan la chamba (su trabajo), ellos no cuidan otra cosa”, lamenta.

 

Cabe destacar, que de acuerdo con Orellana el personal de enfermería incluso ha tenido que valerse de su propio sueldo para comprar insumos de bioseguridad, denuncia que ha sido permanente también en médicos.

 

Y extiende su denuncia: “Los directores nos han manifestado que la Secretaria de Salud no les pasa ni un tan solo centavo para que compren equipo de protección, nosotros llegamos a los hospitales para saber por qué no le dan el equipo a los compañeros, y solo nos saben decir que ‘nosotros no podemos comprar equipo porque no nos han dado ni un solo centavo’”.

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