En el seno familiar cuando hay urgencia médica, el presupuesto mensual se retribuye y a veces hasta se usa el ahorro para salvar la vida, con ese ejemplo, el prestigiado doctor en economía Hugo Noé Pino –ahora candidato a diputado— es enfático en que con voluntad política el Presupuesto General de la República se puede enfocar en la compra de vacunas para inmunizar al pueblo ante el Covid-19.

 

El especialista infectólogo, Tito Alvarado, ha dicho a este rotativo que la autoridad hondureña se ha atenido a la exclusividad de la OPS/OMS para la adquisición de vacuna, dejando de lado otras propuestas como Sputnik-V o las que se fabrican en China. Según médicos, la donación de vacunas para inmunizar a la mayoría de hondureños llegaría hasta 2022.

 

 

 

Redacción Central / EL LIBERTADOR

 

Tegucigalpa. Para salvar la vida de 4.5 millones de hondureños que no están contemplados en el plan de vacunación del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), sólo se necesitan un poco más de 100 millones de dólares, unos 2,700 millones de lempiras al tipo de cambio actual, asegurando ambas dosis y una inmunidad colectiva; con eso, se evitaría la muerte de un pueblo.

 

A esa estimación llegó EL LIBERTADOR en su última edición impresa, tomando en consideración un precio de mercado de 12 dólares por cada dosis del fármaco “anti-Covid”, como propuesta que beneficie a la sociedad hondureña en edad de vacunación.

 

Y es que aún es impredecible saber cuándo vendrá la vacuna al país, pues a la fecha el único ente que ha confirmado una compra es el IHSS por una alianza firmada con el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) que beneficiará a 800 mil trabajadores, entre ellos, personal en “primera línea”, médicos, enfermeras y demás trabajadores de áreas hospitalarias.

 

De parte de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), ente ligado a la Organización Mundial de la Salud (OMS), llegaría un lote de 1.9 millones de dosis como donativo por la iniciativa Covax; no obstante, como Honduras no firmó el convenio, está en “lista de espera” con otros 130 países y, según los expertos hasta 2022 podría llegar ese donativo de dosis al país. 

 

Sobre el tema, EL LIBERTADOR se ha entrevistado con el expresidente del Banco Central de Honduras (BCH) y exsecretario de Finanzas, Hugo Noé Pino, que ha sido muy realista para analizar el manejo de la crisis por el actual régimen, y aquí advierte que no habrá vacunación pronta hasta que no haya una reformulación del Presupuesto General de la República, que sigue orientado a Seguridad y Defensa.

 

El doctor Pino ha hecho mención que el presupuesto del Gobierno es un instrumento flexible porque es la planificación de ingreso y gastos, y que éste funciona como el de una familia, “en caso de una emergencia se debe redirigir el gasto o utilizar los ahorros, de esa misma manera se puede hacer con el presupuesto público”.

 

NOTA DE INTERÉS: GOBIERNO GASTA MÁS Y ENDEUDA HONDUREÑOS EN 400 MIL MILLONES

 

Destaca que lo único que impide redirigir el gasto público es la voluntad política y, en ese contexto, se alarma al escuchar desde la Secretaría de Salud que no se puede encargar la vacuna porque lo impide una ley que perfectamente el Congreso Nacional puede reformar o incluso crear sin que se vulnere otras disposiciones de contratación, ya que es un beneficio público en tiempos excepcionales.

 

“Me parece que es un juego, lo que buscan es justificar la ineptitud que tienen muchos funcionarios”, reclama el doctor Pino. Y es que observa que en general, una reformulación del presupuesto pasa a atender las necesidades del pueblo en ámbitos de Salud y Educación, y que a escasos días de iniciar el año académico apenas se intentará un pilotaje de clases presenciales en zonas donde “no hay” Covid.

 

“En el área de Salud no solamente son las vacunas, hay que tomar en cuenta muchas medicinas de las otras enfermados crocinas también: la diabetes, alta presión, problemas cardiacos. Se requiere que estén a disposición de la población”, agrega.

 

El analista económico critica que en Honduras “se privilegia más el gasto militar en Seguridad y salarios para los altos jerarcas de la burocracia gubernamental que de la verdadera necesidad de la población”. Lamenta que hasta el pago de la deuda condiciona la vida, porque el monto destinado a la deuda pública es dinero que no se puede invertir en adquisición de vacunas.

 

Menciona que en el presupuesto de 2021 hay 42 mil millones de lempiras destinados al pago de la deuda y sólo 17 mil millones están programados para Sesal, por eso insiste: “Se debe redistribuir, porque Honduras necesita mejor salud y mejor educación. Pero mientras el presupuesto refleje más las perspectivas de los grupos económicos del país difícilmente se van atender las necesidades”.

 

Cabe destacar que el especialista infectólogo, Tito Alvarado, ha dicho a este rotativo que la autoridad hondureña se ha atenido a la exclusividad de la OPS/OMS con lo referente a la adquisición de vacuna, dejando de lado otras propuestas como Sputnik-V o las que se fabrican en China.

 

DECARGUE AQUÍ, NUEVA EDICIÓN DE EL LIBERTADOR

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar