“Morir para poder contar”, así es el periodismo en Honduras para los comunicadores sociales que se olvidan de una vida acomodada para entregar al pueblo la información que le permita evolucionar como sociedad a un punto de desarrollo humano; el gremio está en constante amenaza por una élite que está dispuesta a todo para mantener sus privilegios.

 

 

Redacción Central / EL LIBERTADOR

 

Tegucigalpa. Tres impactos de bala quitaron la vida al periodista Luis Almendares en Comayagua, al norte un grupo de reporteros fueron agredidos por efectivos de la Policía Nacional al momento de dar cobertura a informe de una masacre, también se atacó la integridad de la comunicadora Thelma Mejía y el “acoso legal” busca silenciar al “Perro Amarillo”, Milton Benítez. Agitado “mes patrio” para el periodismo hondureño.

 

Sin transparencia, ni libertad de expresión y emisión del pensamiento a través del periodismo no puede haber democracia, éstos son ya términos inentendibles para la élite política, económica y militar que gobierna Honduras, que guarda silencio tras 20 años de genocidio a periodistas, 83 asesinatos registrados en el último decenio.

Las cifras anteriores espantan, porque antes en el país no se hablaba de muerte de periodistas ni en los periodos de dictaduras militares, y de hecho, entre el año 2000 y el 2009, antes del golpe de Estado, apenas tres comunicadores fueron ejecutados.

 

Así las cosas en el país, además, calificado como el más peligroso para defender la vida, la tierra y el pensamiento, también ha sido asesinado un enorme hondureño, amigo fiel de ríos y montañas, José Antonio Teruel, que defendió el ambiente hasta la hora en que fue masacrado junto a su esposa y otros familiares.

 

Este fin de semana ha sido productivo para quienes no disfrutan de los informes que despiertan insurrección en el hondureño, ayer domingo en La Ceiba, un grupo de reporteros fueron agredidos por oficiales de Policía cuando llegaron a urgir explicaciones por una masacre.

 

Los agredidos son Wilmer Montoya de Canal 6 y Fernando Lanza de CHTV, quienes se apersonaron a la jefatura de Policía en esa caribeña ciudad para esperar el informe del alto mando, dos uniformados les hostigaron y arrebataron sus teléfonos celulares durante la transmisión donde alertaban la agresión.

Montoya grababa cuando fue introducido por la fuerza a la jefatura, en el video se documentó cuando los oficiales arrebatan el celular y, al ver que su colega estaba en peligro, Lanza optó por filmar el acto, siendo también arrebatado su teléfono.

 

Todo lo anterior es una práctica común en oficiales de Policía, que a pesar de llevar más de cuatro años en “depuración y transformación”, no saben que los ciudadanos y sobre todo los periodistas, pueden documentar las acciones que los “protectores de la ley” hagan, dando fe que estos no operan en ilegalidad; estas acciones de decomiso se ve sobre todo en manifestaciones cuando se reprime violentamente al pueblo.

 

Poco después, tras solidarizarse con la comunicadora guatemalteca, Anastasia Mejía, tras ser encarcelada, la periodista Thelma Mejía recibió una amenaza a través de su cuenta de Twitter, el mensaje fue vertido desde la cuenta @CAantinangara, cuyos comentarios también han contaminado noticias de EL LIBERTADOR y que aflora su empatía con el actual régimen, como miles de cuentas falsas que se acreditan al gobierno para atacar a sus detractores.

 

“Vieja ñangara…al mamo, luego al hospital y de ahí al panteón como Romero Elner…ahí quedan tranquilos…coming zoom..el perro amarillo y el chafa lengua larga”, dijo el “valiente” detrás de la cuenta, haciendo énfasis en cómo la negligencia provocó la muerte al director de Radio Globo, David Romero Elner, afirmando que el mismo destino le espera a Milton Benítez del “Perro Amarillo TV” y al capitán, retirado forzosamente, Santos Rodríguez Orellana.

 

Con relación a estos dos personajes, alabados por el pueblo por su valentía, la “justicia selectiva” les persigue, Rodríguez Orellana fue querellado por el secretario de Defensa, Fredy Díaz; mientras que Benítez afronta una nueva persecución por denunciar supuestos delitos de lavado de activos en el Banco de los Trabajadores y Banrural.

 

“El delito financiero y el lavado de activos solo son delitos cuando pueden probarse, y hoy mostramos todas las pruebas”, informó el 13 de septiembre el equipo de Benítez en el perfil oficial de “El Perro Amarillo” en Facebook.

 

El gremio de periodistas se debate entre la vida y la muerte, porque no todos los comunicadores asumen el reto de prosperar con trabajo honesto sin ceder a la presión o tentaciones de políticos y empresarios que compran sus criterios.

 

Los que se resisten son desprestigiados, amenazados, perseguidos y cuando se llega al límite, son asesinados, en ese “modus operandi” se intentó apagar la vida del director fundador de EL LIBERTADOR Jhonny José Lagos Henríquez y su esposa, también periodista, Lurbin Cerrato, en el atentado perpetrado a las 7:45 de la noche del 24 de agosto de 2017.

Comentarios  

0 #1 Emilio González 29-09-2020 02:06
Cuando al fin llegue el bendito día en que de una u otra manera acabe esta pesadilla, será una prioridad poner en su sitio a todos estos malditos gorilas genocidas. Y cortarles todo el oxígeno que generosamente les está regalando esta narco-dictadura, luego después será el desfile hacia New York....preparen las maletas todos los los narco-ladrones genocidas verde-olivo!!!
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