Para 2021, el hondureño regalará 60 lempiras con su voto al partido de elección, “por lo que es inviable que se siga pagando la deuda política en base al 15 por ciento del partido que obtuvo más votos, si se sigue aplicando esta medida y considerando que participarán 14 partidos, los hondureños pagaremos entre 270 y 300 millones de lempiras”, sostiene el economista Ismael Zepeda.

 

“Los partidos emergentes nunca han sido alternativos en el país, porque algunos han servido de bisagra y le han hecho los mandados a otros, por tanto, hoy les están pasando la factura y dándose cuenta de que ya no los necesitan, porque en el ruedo político ahora hay un tripartidismo”: Carlos Hernández, director de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ).

 

Redacción Central / EL LIBERTADOR

 

Tegucigalpa. La propuesta de una nueva Ley Electoral, ha provocado reacciones virulentas por representantes de los partidos minoritarios o bonsáis (enanos viejos). Al respecto, el presidente del partido Alianza Patriótica, el general en condición de retiro Romeo Vásquez Velásquez, ha aseguro que ese legislación que se discute bajo polémica en el Congreso Nacional (CN), “está manipulada” y es un negocio de los partidos tradicionales que les dejará fuera de la distribución de la deuda política a los minoritarios.

 

“[Es una] Ley manipulada al capricho de tres sectores nada más; nuestra posición como partido va a ser en contra de ciertos artículos que miramos son violatorios de los derechos humanos, que son excluyentes, que conllevan únicamente a beneficiar a tres sectores políticos y sobretodo en las elecciones internas”, ha dicho Vásquez Velásquez, recordado en el país por ser junto al transportista Roberto Micheletti Baín, las caras visibles del golpe de Estado de 2009, que dejó más de 200 asesinatos y miles de violaciones a los derechos humanos de los hondureños.

 

El general metido en política desde 2012, ha considerado que en las próximas elecciones los partidos mayoritarios, dispondrán de “1,500 millones de lempiras o sea 500 para cada partido tradicional, y eso es injusto para un pueblo que está sufriendo sobre todo por esta pandemia”.

 

BONSÁIS QUIEREN DINERO

Sin embargo, el vicepresidente del CN, el diputado nacionalista Antonio Rivera Callejas, ha dicho que el malestar de los partidos minoritarios es la modificación a la ley en la repartición de la deuda política. “Todos los partidos minoritarios recibían el 15 por ciento de deuda política de lo que obtuviera el partido que más votos obtuviera, eso se cambió y se estableció que cada voto es igualitario y si saca mil votos se le va a pagar en base a eso, por eso los partidos minoritarios consideran que eso es injusto y por consiguiente emiten votos particulares a que se mantenga como está actualmente”, sostuvo.

 

Esta opinión la comparte el presidente del CN, Mauricio Oliva, quien ha dicho que por la crisis económica y social que afecta Honduras, no se puede aumentar la deuda que dejarán los próximos comicios con la ley actual. “El proceso democrático no puede, ni debe sufrir interrupciones. Sin embargo, no podemos en tiempos de crisis, aumentar el valor  de la deuda política bajo ningún punto. ¡Cualquier aumento debe redestinarse a atender la crisis sanitaria y económica!”, sentenció el también diputado por el partido oficialista.

 

Es de recordar que las elecciones generales de 2017, no sólo fueron las más polémicas por el fraude que cometió el oficialismo en contubernio con los partidos bonsáis, para reelegir a Juan Hernández en el poder, sino las más caras en materia de deuda política al oficializar el Tribunal Supremo Electoral (TSE), que hizo una erogación de 197 millones de lempiras para los diez partidos y dos candidaturas independientes que participaron en el proceso.

 

ALTÍSIMA DEUDA

De acuerdo con el entonces presidente del TSE,  el nacionalista David Matamoros Batson, la deuda fue calculada en base a 39.20 lempiras por voto obtenido por cada uno de los institutos políticos.- El Partido Nacional y el Liberal pidieron que su deuda fuera estimada con base en los resultados de los niveles municipal, porque sacaron la mayoría de votos.

 

Bajo ese contexto, el Nacional se llevó la mayor cantidad de la partida con 61 millones, seguido del Partido Libertad y Refundación (Libre) con 45 millones y el Liberal, 36 millones. El Partido Innovación y Unidad Social Demócrata (PINU-SD), que participó en alianza con Libre mediante la Alianza de Oposición, recibió 8.7 millones, un poco menos de los 9.1 millones que les tocó a los partidos Democracia Cristiana (DC), Unificación Democrática (UD), Va Movimiento Solidario (Vamos), Partido Anticorrupción (Pac) y Alianza Patriótica.

 

El Frente Amplio Político Electoral en Resistencia (Faper), recibió 143 mil lempiras porque no reunió los diez mil votos requeridos en cualquiera de los niveles electivos, sino tan sólo 3 mil marcas. Al resto de bonsáis sí se les aplicó el 15 por ciento del nivel electivo más alto pagado, que en este caso fue al Partido Nacional.

 

Y la Ley Electoral vigente también favoreció a dos candidaturas independientes que ganaron las alcaldías en Comayagua, una en Esquías que recibió 126 mil lempiras y otra en La Villa de San Antonio, con 207 mil lempiras.

 

NO SON TRANSPARENTES

Para los comicios de 2021 están legalmente inscritos los tradicionales partidos Nacional y Liberal, así como Libre, principal fuerza de oposición. Les siguen los minoritarios DC, Pinu, UD, Pac, Alianza Patriótica, Faper, Vamos y Partido Nueva Ruta de Honduras (PNRH).- Y en fecha reciente fueron admitidos Liberación Democrática de Honduras (Lidehr), Salvador de Honduras y Todos Somos Honduras.

 

Así, si las elecciones de 2017 fueron onerosas, las del próximo año rondarán los 300 millones de lempiras en deuda electoral si no se modifica la reglamentación vigente, ha dicho el economista Ismael Zepeda, del Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh).

 

“Se ha fijado que el costo por voto para 2021 será de 60 lempiras, por lo que es inviable que se siga pagando la deuda política en base al 15 por ciento del partido que obtuvo más votos, si se sigue aplicando esta medida y considerando que participarán 14 partidos, los hondureños pagaremos entre 270 y 300 millones de lempiras”, dijo Zepeda.

 

Asimismo, el economista ha señalado que “los partidos políticos entre sus consensos y negociaciones, lo que siempre buscan es concretar sus intereses particulares y no así el bienestar de la población, y la mayoría de partidos ni siquiera explican cómo gastaron ese dinero en sus portales de transparencia y peor, tampoco explican el origen del dinero que financia y sostiene sus campañas”.

 

YA NO SON ÚTILES

Por su parte, el director de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Carlos Hernández, ha cuestionado que se sigan cometiendo los vicios de nulidad que ocurrieron en las elecciones anteriores. “Lo que queríamos era entrarle a una reforma profunda, pero hoy estamos viendo algo contrario a la aspiración del pueblo hondureño, con un proyecto de ley que no introduce un tan significativo tema como el control de las credenciales para los partidos alternativos”, ha enfatizado.

 

Y Hernández, explicó que los partidos minoritarios están pagando el precio de haber servido al poder: “Los partidos emergentes nunca han sido alternativos en el país, porque algunos han servido de bisagra y le han hecho los mandados a otros, por tanto, hoy les están pasando la factura y dándose cuenta de que ya no los necesitan, porque en el ruedo político ahora un tripartidismo, quienes argumentan que se ganaron las negociaciones tradicionales”.

 

“Lo que nosotros queremos, es que haya una discusión profunda de una Ley que tiene al menos 300 artículos, pero sería una barbaridad que en una noche se logre aprobar, ya que la gran mayoría de los diputados no han leído el proyecto, porque quienes lo tienen, son las comisiones y los tres partidos políticos que han estado con una negociación al más alto nivel”, dijo el director de ASJ.

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