El enajenado mental que rompió la bandera a pobladores, con fama de paramilitar matón en la aldea El Mochito, municipio Las Vegas, Santa Bárbara (noroccidente de Honduras), se llama José Argueta Turcios, es un antiguo policía que fue depurado de los cuerpos de seguridad por antecedentes criminales en el ejercicio de sus funciones.

Argueta Turcios ahora trabaja con la empresa de seguridad “ALFA UNO” que brinda protección a la minera estadounidense Breakwater Resources subsidiaría de Pacific Honduras S.A. de C.V. que hace más de 70 años se lleva la riqueza del país desde la mina El Mochito, cuya región es fértil en minerales, zinc, plomo, cadmio, plata y oro.

 

 

Redacción Central / EL LIBERTADOR

 

Tegucigalpa. En el mes que las Fuerzas Armadas de Honduras celebran las “fiestas patrias”, un simple guardia de seguridad ha conmemorado el “Día Nacional de la Bandera”, haciéndola tiras a cuchillazos este 1 de septiembre; ocurrió cerca de la capital hondureña si se entra por el Lago de Yojoa a la aldea de El Mochito, Las Vegas, Santa Bárbara, donde el famoso matón José Argueta Turcios hace lo que se le antoja con el pabellón nacional y con los pobladores.

 

La hizo tiras este día de pandemia en la cara de los militares, en el mismo momento que dirigentes del magisterio exponían el más grande evento de locuras como un concurso de palillonas que enseñarán las piernas en sus casas y mandarán los videos al jurado que calificará a la mejor bailarina del virus. El Ejército aseguró que se lanzarán en paracaídas en un solitario estadio Nacional y un periodista les pidió que no se olvidaran de los 21 cañonazos en el cerro “Juana Lainez” de Tegucigalpa.

 

VIDEO: MOMENTO EN QUE MATÓN DESTRUYE PABELLÓN NACIONAL

 

La acción del guardia Argueta Turcios, que labora para la empresa de seguridad “ALFA UNO”, responsable de la protección de la minera estadounidense Breakwater Resources subsidiaría de Pacific Honduras S.A. de C.V., más conocida en el país como “mina El Mochito”, ocurrió durante la protesta de pobladores contra la decisión de la transnacional de prohibirles el paso que siempre han usado para llegar a su aldea de nombre El Palmar. Turcios, el antiguo policía educado en civismo, se acercó amenazante a los ciudadanos, navaja en mano, y partió la bandera de Honduras que izaban como símbolo de lucha.

 

Pero la aldeíta El Palmar no es sólo una extensión de tierra sembrada de tristes milpas y frijolares que apenas producen para la subsistencia de un grupo de familias campesinas, ni la represión contra sus sencillos habitantes ha sido este día la mera acción de un guardia demente, sin educación primaria para comprender el valor de los símbolos patrios. Nooo, nada de eso, señores.

 

Resulta que las imágenes satelitales de los suelos escudriñados desde el espacio por la minera estadounidense, le han confirmado que necesita la tierra de esos aldeanos, quiere excavar por la Aldea de El Palmar, puesto que por esta zona se encuentra gran cantidad de minerales que no han podido extraer por las venas del Lago de Yojoa, sin embargo esto implica adentrarse por alguna zona subterránea, existiendo peligro de inundar gran parte de la mina.

 

Ya la transnacional ha demostrado que la tecnología lo puede todo. En 1979 otro informe acerca cómo han ido buscando más y más riqueza en el suelo de El Mochito, relata que existe alrededor de 100 kilómetros de galerías subterráneas con electricidad, línea férrea y estaciones y cañerías de agua potable; galerías que comprendían entre 1,750 y 2,475 pies de profundidad.

 

En 1948 la empresa "Rosario Resources Corporation" obtuvo la concesión de explotación de la mina en El Mochito, instalo una planta que trabajaba las 24 horas del día lo que naturalmente provocó lo que toda explotación minera provoca, el lugar fue convirtiéndose en un pueblo de trabajadores; existe un informe que data la producción de broza en un promedio de 1,500 toneladas diarias con plomo, plata y zinc, minerales exportados a través de Puerto Cortés hacia Estados Unidos, Japón, Inglaterra y Alemania.

 

Actualmente la propiedad concesionaria la tiene la empresa estadounidense Breakwater Resources subsidiaría de Pacific Honduras S.A. de C.V., "El Mochito" es una mina subterránea y la más grande de Centroamérica en extracción de los minerales: zinc, plomo, cadmio, plata y oro. Esta veta hondureña que drena su riqueza por los puertos desde hace 500 años, según datos de la geología se formó desde la época del cretáceo.

 

Eso quiere decir que esa fortuna natural en El Mochito, propiedad del pueblo hondureño, que los torpes gobiernos hondureños siguen regalando a los extranjeros, comenzó a formarse hace 145 millones de años y terminó en la forma de minerales hace 66 millones de años. Y la misma historia ocurre en los cientos de minas regaladas en todo el territorio nacional, hasta hoy.

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