Por violaciones a los derechos humanos, corrupción, narcotráfico y demás escándalos de la política pública, los congresistas Albio Sires y Gregory Meeks, han presionado al secretario de Estado, Mike Pompeo para que el Gobierno de Trump revise la relación con el jefe del Estado hondureño, Juan Hernández.

 

“Las expresiones de apoyo absoluto al presidente Hernández, por parte de los nominados políticos de Trump, no promueven los intereses estadounidenses o hondureños en construir un país donde los hondureños puedan imaginar un futuro”, dicta la carta enviada a Pompeo.

 

 

Redacción Central / EL LIBERTADOR

 

Tegucigalpa. Los escándalos de la segunda administración de Juan Hernández, ilegal según la Constitución de la República, espantan cada vez más a congresistas de Estados Unidos. Las constantes denuncias por narcotráfico, violaciones a derechos humanos y corrupción, colman la paciencia de los estadounidenses no afines al Gobierno de Donald Trump.

 

Para el caso, los congresistas, Albio Sires y Gregory Meeks, encabezaron una carta firmada por 12 representantes del Congreso estadounidense donde reclaman al secretario de Estado, Mike Pompeo que en lugar de presionar a Hernández para que garantice la justicia en Honduras, se le elogia por sus acciones en el país.

“Estamos profundamente preocupados de que, en lugar de presionar a las autoridades hondureñas para que garanticen la justicia, la Administración Trump ha realizado eventos públicos con el presidente Hernández y le ha felicitado por su asistencia en implementar restricciones de asilo que se basan en una orden ejecutiva que fue revocada en un tribunal federal de EE. UU.,” dijeron los miembros.

 

“Las expresiones de apoyo absoluto al presidente Hernández, por parte de los nominados políticos de Trump, no promueven los intereses estadounidenses o hondureños en construir un país donde los hondureños puedan imaginar un futuro”, dicta la carta.

 

Y piden: “Le instamos a discutir directamente con el gobierno hondureño estos graves retrocesos en la lucha contra la corrupción y la protección de los derechos humanos, y volver a comprometerse a usar el poder diplomático de los Estados Unidos como una fuerza para el bien en Honduras”.

 

Además, los representantes del congreso estadounidense, alertan que el Gobierno de Honduras debe responder inmediatamente por el secuestro de los dirigentes garífunas: Alberth Sneider Centeno, Milton Martínez, Suami Aparicio y Gerardo Rochez, secuestrados el pasado 18 de julio.

 

“Escribimos para expresar nuestra profunda preocupación por el deterioro de las protecciones de los derechos humanos y la creciente cultura de impunidad bajo la administración del presidente hondureño, Juan Orlando Hernández”, escribieron los miembros.

 

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