Mientras el gobierno de Juan Hernández promete que el equipo de bioseguridad para el personal hospitalario llegará pronto, la realidad es mortal: al menos ocho médicos han perdido la batalla contra el virus del Covid-19 en Honduras, hasta anoche murieron 485 hondureños, más de mil integrantes del personal de salud han sido contagiados y, en total, hasta ayer había 18,818 casos confirmados.

 

Redacción Central / EL LIBERTADOR

 

Tegucigalpa. El primer frente en el combate contra el Covid-19 está de luto en Honduras. En las últimas horas, dos doctoras han perdido la vida producto de la pandemia. Se trata de Carlene Hurst, quien laboraba en una empresa camaronera de Choluteca, y Fidelia Odeth Andonie, que atendía en las clínicas periféricas de Calpules, en San Pedro Sula, donde se contagió.

 

La pandemia sigue haciendo estragos en la red hospitalaria, obligando a los médicos a poner de su bolsa para lograr un espacio de atención al pueblo, anoche el régimen informó que el país ya registra 18,818 casos confirmados, de esos 485 han perdido la vida.

 

En apenas dos semanas se duplicó el número de médicos, especialistas, técnicos en laboratorio, instrumentistas, enfermeros, microbiólogos, entre otro personal de salud, contagiados por covid-19. Esto porque los infectados por el virus pasó de 583 (el pasado 7 de junio) a 1,221 hasta el pasado 28 de junio, es decir que aumentó en un 109 por ciento.

 

Hasta el momento, ocho galenos han perdido la vida por el virus, mientras el personal de enfermería aqueja en plantones que siguen sin contar con el suficiente material de bioseguridad.

 

Según datos de la administración de Juan Hernández, unas mil personas que trabajan en el área de Salud han sido contagiadas con el virus, y, a pesar de los reclamos constantes por la falta de equipo de protección biomédica, la autoridad sigue consumiendo a gran velocidad el presupuesto aprobado para la emergencia, ya van 4,589.2 millones de lempiras ejecutados hasta el 26 de junio.

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