Este 26 de junio, la máxima casa de estudios superiores de los hondureños, ha emitido un comunicado con 10 sugerencias en la política económica, que debería implementar el país de cara a reabrir el comercio frente a la pandemia del Covid-19.

 

Redacción Central / EL LIBERTADOR

 

Tegucigalpa. Ante la acelerada propagación del virus Covid-19, el mundo se ha enfrentado a una disyuntiva: salvar vidas o mantener el funcionamiento de la economía. Así afirma el boletín 05 de la Universidad Nacional Autónoma (UNAH), y agrega que la actual situación ha conducido a paralizar parcialmente la actividad económica y social, evidenciando una disminución del volumen de producción y ventas en la mayoría de sectores.

 

“El desafío para el gobierno y los actores afectados por la pandemia, se concentra en contener la propagación del virus, priorizando los esfuerzos hacia la salud pública”, dice la UNAH. Por esa razón, la máxima casa de estudios superiores, emite 10 consideraciones ante la apertura inteligente propuesta por el gobierno y la empresa privada, que detallamos a continuación:

1.    Frente a la apertura inteligente de la economía por regiones y sectores estratégicos, y para no correr el riesgo de una interrupción muy acentuada, es necesario fortalecer las medidas de bioseguridad laboral a través de protocolos y procesos claros y definidos con el fin de proteger la salud de los trabajadores y de la población en general, significando esto una readaptación de la sociedad a otras formas de vida, lo que conllevará a adaptar la actividad laboral a nuevas dinámicas de trabajo.

 

2.    Según estudios realizados por esta Universidad sobre los efectos del COVID-19 en los hogares y las empresas, los sectores de alojamiento (hoteles) y servicios de comida (restaurantes) se han visto afectados de manera más significativa. Estos presentan mayores porcentajes de despidos o suspensiones laborales, y su tiempo de supervivencia es más corto en comparación con otros. Por su parte, las empresas que implementaron teletrabajo informaron que pudieron hacer frente a la emergencia COVID-19 por más tiempo y que despidieron o suspendieron un porcentaje menor de trabajadores.

 

3.    Las condiciones de mercado de bienes y servicios en la economía hondureña se encuentran limitadas tanto por el lado de la oferta como de la demanda, lejos de un equilibrio de corto plazo, debido a los efectos de la externalidad del COVID-19 en el funcionamiento de los procesos productivos y los niveles de consumo de los hogares. Esta situación tiene un efecto directo en la rentabilidad de las empresas, ingresos de los hogares, consumo agregado e ingresos fiscales. Por lo cual, la apertura económica contribuirá positivamente a una recuperación parcial de la economía con la disminución de la fragilidad en la sostenibilidad fiscal.

 

4.    La apertura inteligente de la economía es imperativa para recuperar el dinamismo que necesita la sociedad para la obtención de bienes y servicios, y satisfacer sus necesidades, además, reduciría la profundización de la problemática social, fiscal y financiera, pero esta debe ejecutarse bajo un proceso gradual, progresivo y prudente. El optimismo desbordado por la empresa privada debe observarse con cautela, ya que no se ha considerado al sector informal de la economía de manera integral. No obstante, se observa que en la medida que se avanza con las fases de apertura el número de casos de contagio se incrementa de forma acelerada, lo cual se convierte en una situación de alto riesgo para la salud pública, considerando que el país no cuenta con la infraestructura hospitalaria acorde a las necesidades vigentes.

 

5.    La producción agrícola es importante porque contribuye significativamente al Producto Interno Bruto (PIB), a la generación de empleo y a la seguridad alimentaria, sin embargo, también se ha orientado hacia algunos cultivos no tradicionales comercializados en el mercado internacional, el cual se encuentra deprimido debido a la disminución en la demanda de estos bienes y a la caída de precios de estos. Ante esta incertidumbre, de manera momentánea, mientras los efectos de la crisis pasan y la economía global retorna a la normalidad, se recomienda una reorientación de operaciones productivas hacia bienes y servicios comercializables en el mercado interno para compensar la caída en la producción, el empleo y la sostenibilidad de las unidades productivas. El Gobierno deberá de diseñar e implementar los mecanismos oportunos y expeditos para la asistencia crediticia, tecnológica y conceder beneficios fiscales al sector.

 

6.    El comercio formal e informal representa la segunda actividad económica en importancia en cuanto a la generación de empleo, cumpliendo con una función fundamental para la satisfacción de necesidades básicas de los hogares. Considerando que este tipo de actividad no ha podido entrar plenamente en el proceso de apertura inteligente de la economía, es necesario diseñar estrategias nacionales que permitan identificar y potenciar canales alternativos de venta y comercialización, tales como marketing digital, ventas a domicilio y ferias virtuales. Es oportuno fortalecer el accionar de instituciones estatales con el potencial de contribuir significativamente a incrementar el flujo de comercio de bienes, como Hondutel y el Correo Nacional, garantizando que de manera segura y oportuna puedan realizarse envíos a todo el país.

 

7.    El sector informal de la economía integrado por personas que generan sus propias formas de trabajo, de las que dependen sus ingresos y el sustento de sus familias, debe contar con una estrategia especial de apertura inteligente promovida por el gobierno central, las municipalidades, sectores organizados de los mercados, resto del sector informal y la empresa privada, orientada a la capacitación en medidas de bioseguridad y aplicación de los protocolos correspondientes, tanto a los vendedores como a los consumidores y proveedores de servicio como el transporte.

 

8.    Las actividades hoteleras, turísticas y recreativas están sujetas a la movilidad de las personas, tanto de manera interna en el país como externa, en la medida que se supere la crisis se irán dinamizando, sin embargo, como el proceso de apertura económica implica gradualidad y puede resultar relativamente más lento para estas, se recomienda continuar con las políticas de compensación salarial y fiscal flexibles, de tal manera que se atenúen en el tiempo sus responsabilidades, tanto tributarias como laborales.

 

9.    Es necesario continuar con la implementación de la modalidad del código verde y código verde plus, como una estrategia para generar y apoyar el empleo en aquellas actividades económicas y regiones del país donde no se corra con alto riesgo de contagio para la población. Este programa puede contribuir al incremento de la producción, tanto en la generación de bienes y servicios para seguridad alimentaria, como al sector educación, tal como se ha logrado en el área de la salud.

 

10. Con fines de efectividad, eficiencia y manejo transparente de los fondos destinados al manejo de la emergencia de salud pública, la UNAH enfatiza en la conveniencia de crear un mecanismo de rendición de cuentas, integrado por la academia, el sector privado y sociedad civil, para generar más confianza en el uso de estos, con el fin de que cumplan con la función de atender la emergencia nacional y contribuir a la apertura inteligente de la economía.

Comentarios  

+1 #1 Muy bueno 28-06-2020 13:27
Exekente
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