El comisionado en situación de retiro, Aben Claros Méndez, exigió a las autoridades a supervisar el comportamiento de sus subordinados, especialmente en el cumplimiento a los deberes de los servidores públicos y el respeto a los derechos humanos de la población.

 

Redacción Central / EL LIBERTADOR

 

Tegucigalpa. En Honduras es usual que la población desconfíe de los cuerpos de seguridad del Estado, por las múltiples denuncias de violaciones a derechos humanos por parte de miembros de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas. Pero que un ex integrante de las “fuerzas del orden” lo denuncie, puede incluso tomarse como una fake news (noticia falsa).

 

Sin embargo, trascendió la denuncia realizada por el comisionado de Policía en situación de retiro, Aben Claros Méndez, quien fue víctima de malos tratos de un oficial activo de la Policía Nacional.

 

“Me comuniqué con el oficial Jefe de la Policía Nacional en el municipio de Siguatepeque [al centro del país] para realizar una consulta, pero para mi sorpresa después de identificarme, fui maltratado y desconocido”, afirmó Claros.

 

Por esa razón, el comisionado en situación de retiro hizo un enérgico llamado a las autoridades policiales, a fin de orientar a sus miembros sobre los deberes de los servidores públicos y el respeto a las garantías constitucionales para con la sociedad hondureña.

 

“Fuimos nosotros los oficiales retirados que organizamos con gran esfuerzo, entrenamos, capacitamos y heredamos a los actuales policías esta noble institución, no podemos permitir que se continúe estigmatizando al oficial retirado, y mucho menos de parte de nuestros mismos colegas”, dijo el comisionado.

 

Desde 2014 hasta la fecha, la administración Hernández ha gastado 72 mil millones de lempiras en militarizar la sociedad, creando 19 unidades, direcciones de investigación criminal o fuerzas policiales y militares.

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