La acusación de la justicia estadounidense apunta que el exjefe de la Policía hondureña, Juan Carlos Bonilla, participó en la conspiración para el envío de droga a EE.UU. así como en el exterminio de rivales a las operaciones de los hermanos “Tony” y Juan Hernández Alvarado, hecho que desde ayer acapara los titulares de la prensa en el mundo.

 

La respuesta del gobernante Juan Hernández, llegó muchas horas más tarde, a eso de las 9:00 de la noche el Twitter oficial de Casa Presidencial divulgó un comunicado alegando que las “acusaciones provenientes de narcotraficantes confesos no son creíbles”.

 

 

Redacción Central / EL LIBERTADOR

 

Tegucigalpa. El narcotráfico en Honduras volvió a acaparar las primeras planas de la prensa en el mundo, una nueva acusación del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, librada contra una personalidad en el país de nuevo vincula al convicto Juan Antonio “Tony” Hernández Alvarado y a su hermano, el gobernante Juan Hernández.

 

Ayer, desde muy temprano el nombre de Juan Carlos “el Tigre” Bonilla hizo eco en los diferentes medios de comunicación, señalado por cinco delitos que lo anexan al caso de “Tony”: conspiración para el envío de droga, posesión y transporte de ametralladoras y dispositivos destructivos.

 

La investigación desglosa que en algún momento de 2010, “Tony” confeso a un testigo que junto a “CC-4” (seudónimo con el que se identifica a Juan Hernández) influyeron para que “el Tigre” escalara posiciones en la policía y que posteriormente éste “protegió sus actividades de tráfico de drogas a cambio”. Bonilla incluso actuó como sicario, según la justicia estadounidense.

 

Nota de interés: “HONDURAS CANTA”, EE.UU. VINCULA AL “TIGRE” CON CASO “TONY”

 

En tanto, el cuestionado gobernante no se pronunció hasta el final del día, a eso de las 9:00 de la noche la cuenta en Twitter de Casa Presidencial, divulgó un comunicado en el que alega que las acusaciones en su contra “son 100% falsas”.

 

En este pronunciamiento, el régimen ha retomado el desgastado discurso de ser el presidente que aprobó la extradición de narcos a EE.UU. y que los testimonios de éstos son una venganza. “Las acusaciones de narcotraficantes confesos no son creíbles”.

 

A pesar que se insiste en desacreditar la veracidad en las investigaciones del Departamento de Justicia, su hermano “Tony”, calificado como “un narcotraficante a gran escala” fue encontrado culpable y guarda prisión esperando la audiencia del 29 de junio donde conocerá su condena.

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