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Tres marines que arriaron la bandera en esa misma embajada cuando ambos países rompieron relaciones diplomáticas en 1961, participaron en la ceremonia de izar nuevamente la enseña nacional en un acto cargado de simbolismo.

Agencias / EL LIBERTADOR

La Habana. Al ritmo de las notas del himno nacional de los Estados Unidos, la bandera de las franjas y estrellas volvió a ondear en La Habana este viernes, en la embajada estadounidense frente al Malecón capitalino. 

Tres marines que arriaron la bandera en esa misma embajada cuando ambos países rompieron relaciones diplomáticas en 1961, participaron en la ceremonia de izar nuevamente la enseña nacional en un acto cargado de simbolismo.

 “Es tiempo de relacionarnos como dos pueblos que ya no son enemigos ni rivales sino vecinos…Que el mundo sepa que nos deseamos lo bueno los unos a los otros”, dijo el Secretario John Kerry en un discurso cargado de historia, palabras de reconciliación y reafirmación de compromiso con los valores democráticos.

 “EEUU continúa siendo un defensor de los principios y las reformas democráticas y continuaremos urgiendo al gobierno cubano a cumplir sus obligaciones” con respecto a los derechos humanos, dijo Kerry y continuó: “el pueblo de Cuba estaría mejor servido con una democracia” donde “la sociedad civil sea independiente”.

Kerry reafirmó que “el futuro de Cuba” era responsabilidad de los cubanos pero urgió al gobierno de Raúl Castro a eliminar los impedimentos a la libre empresa y la conexión a Internet. En ese sentido se refirió a las medidas de Obama para liberalizar el comercio y los viajes y aseguró que la administración quería “hacer más” y favorecía la eliminación del embargo.

El diplomático enfatizó que “no podemos olvidar el pasado, ¿cómo podríamos” y recordó los graves conflictos entre ambos países como la invasión de Bahía de Cochinos o la Crisis de los Misiles, que llevó al mundo al filo de una debacle nuclear.

No obstante defendió el nuevo giro político y aseguró, en español que con “este nuevo comienzo”, “no hay nada que temer porque serán los muchos beneficios que gozaremos cuando permitamos a nuestros ciudadanos conocerse mejor, realizar negocios de forma habitual, intercambiar ideas y aprende los unos de los otros”.

También agradeció a Obama y Castro por su “valentía” al favorecer el acercamiento, así como al Papa Francisco, el gobierno de Suiza y especialmente a la comunidad cubanoamericana, con varios representantes entre los invitados, que puede contribuir al progreso de la relación bilateral tanto como “han contribuido a su patria adoptada”.

El secretario de Estado de EEUU, John Kerry arribó a la embajada estadounidense en La Habana temprano en la mañana para presidir la ceremonia del izado de la bandera en la embajada que comenzó a funcionar el 20 de julio, cuando oficialmente se restauraron las relaciones diplomáticas entre ambos países.

El maestro de ceremonias le dio la bienvenida a la delegación oficial cubana, presidida Josefina Vidal, directora para EEUU en el Ministerio de Relaciones Exteriores y quien encabezó el equipo negociador de EEUU en las conversaciones bilaterales posteriores al 17 de diciembre.

En sus palabras al inicio de la ceremonia, el encargado de negocios de la embajada estadounidense en La Habana, Jeffrey DeLaurentis, agradeció la presencia de los funcionarios de EEUU, Cuba y Suiza así como a los congresistas y los tres marines presentes. “Muchos de ustedes trabajaron muy duro para este día y miren cuán lejos hemos llegado”, dijo y comentó que el evento marcaba “el principio de un nuevo capítulo en el camino hacia la normalización...un camino muy largo y arduo pero es el correcto”.

Richard Blanco, poeta inaugural del presidente Barack Obama, compuso un poema para la ocasión titulado “Cosas del mar”, dedicado a “los pueblos de ambos países que entendieron que ni siquiera el mar podía separarnos” y en el que recordó la separación familiar, la dura experiencia del exilio y el reencuentro con familiares en la isla.

“Todos pertenecemos al mar que nos separa”, declamó el poeta, “pero escucha otra vez el eco. Hoy el mar nos dice que dejemos atrás nuestras dudas y miedos” para “respirar juntos y sanar juntos”.

El jefe de la diplomacia norteamericana llegó a las 9.00 am al aeropuerto de La Habana a bordo de un avión del Departamento de Estado de EEUU. Allí fue recibido por DeLaurentis y funcionarios de la cancillería cubana. Luego se dirigió hacia la embajada en una comitiva con una docena de autos.

Durante la ceremonia, el Secretario se auxilió de un bastón pues todavía se recupera de una lesión ocurrida durante un accidente de bicicleta en Ginebra.

Mientras esperaban por el Secretario, los invitados en la embajada se refugiaron del cálido sol del verano cubano bajo sombrillas azules y escucharon canciones cubanas como El manisero y La Guantanamera.

La televisión estatal cubana está reportando directamente desde las afueras del edificio y el sitio web del Ministerio de Relaciones Exteriores también estuvo transmitiendo imágenes del evento desde una cámara en el interior del recinto.

Pese a las medidas de seguridad, a los alrededores de la embajada se acercó un nutrido grupo de curiosos que querían ver en persona a los miembros de la delegación estadounidense. Algunos incluso se subieron al muro del Malecón habanero para ver mejor y otros llevaron consigo banderas de EEUU. La prensa cubana reportó además la presencia de más de 500 periodistas. Ni el Nuevo Herald ni los noticieros locales de Miami en español recibieron visas para reportar el evento de La Habana.

Kerry es el primer secretario de Estado de EEUU en arribar a Cuba desde 1945, y presidirá no una, sino dos ceremonias formales de izado de bandera, en la embajada y en la residencia de DeLaurentis, donde en la tarde también habrá una recepción.

La ceremonia en la embajada fue descrita como un evento “de gobierno a gobierno” y no fueron invitados los miembros de la oposición cubana.

Durante las diez horas que pasará en La Habana, Kerry prevé como primer punto en su agenda un encuentro con su homólogo suizo, Didier Burkhalter, invitado al acto en agradecimiento a la contribución de Suiza como Estado protector para la defensa de los intereses de Washington en la isla.

Kerry además se reunirá con el cardenal cubano Jaime Ortega, máxima autoridad católica en la isla y con el canciller cubano, Bruno Rodríguez, junto a quien dará una conferencia de prensa.

 

Aunque regresará a Washington en la noche de hoy, Kerry prevé un paseo por La Habana para recibir impresiones de la realidad cubana y escuchar a quien se le acerque para conversar.

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