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El migrante hondureño, Marco Tulio Perdomo, fue abatido a disparos frente a su hija en Coahuila, México. Insólitamente, la Fiscalía de ese Estado, ha querido justificar que la víctima agredió a los oficiales; sin embargo, después cambió la versión alegando que fue confundido con una “mula” del narcotráfico.

 

 

 

Agencias / EL LIBERTADOR.

 

 

Coahuila, México. La Cancillería de El Salvador, a través de un comunicado, informó que el migrante abatido por la Policía en el Estado de Coahuila, era hondureño.

 

Se trata de Marco Tulio Perdomo de 29 años, quien fue acribillado por los agentes policiales frente a su hija de apenas ocho años de edad. El ataque ocurrió cuando un grupo de indocumentados, salieron de un refugio para avanzar a la frontera con Estados Unidos, siendo perseguidos por los agentes que abrieron fuego.

 

Ante el suceso, la Fiscalía alegó que el joven hondureño, agredió a los oficiales; sin embargo, horas después dijo que los uniformados realizaban un operativo contra narcomenudistas en los alrededores de la Casa del Migrante, disparando contra la humanidad de los indocumentados pensando que se trataban de “mulas” del narco.

 

En ese contexto, seis oficiales de Policía están bajo investigación. El director del refugio “Casa del Migrante”, Alberto Xicoténcatl, narró el suceso que presenció la pequeña.

 

“Se acercaron camionetas negras de las cuales bajaron hombres armados, encapuchados, con cascos, quienes sin razon alguna empezaron a dispararles”, dijo. Y añadió que “la niña presenció cómo su papá cayó al suelo”.

 

La menor permanece en un albergue en la ciudad, a la espera que pueda ser enviada junto a los restos de su padre a Honduras. En tanto el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, exigió que se investigue el suceso y pidió a las fuerzas de seguridad que no haya acoso a los migrantes.

 

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