El general en calidad de retiro, Alfredo Arrillaga (foto), ha sido encontrado culpable, del asesinato y desaparición forzada del activista opositor, José Díaz Maradona, hecho ocurrido entre el 23 y 24 de enero de 1989, tras el intento de copar un cuartel militar en Buenos Aires, publicó ayer la agencia mediática de información RT.

 

El juicio ha sido catalogado como algo histórico, ya que a pesar del paso del tiempo, se abre una esperanza para los familiares de obtener justicia, ya que en esa fecha también fueron desaparecidos Francisco Provenzano, Carlos Samojedny e Iván Ruiz. 

 

 

 

Agencias RT / EL LIBERTADOR.

 

 

Argentina. La Justicia argentina condenó este viernes a cadena perpetua al represor Alfredo Arrillaga, por el asesinato y desaparición del militante José Díaz Maradona, tras el intento de copamiento de un cuartel militar en Buenos Aires en 1989, durante el gobierno democrático de Raúl Alfonsín.

 

Los hechos por los que se juzgó al general retirado ocurrieron el 23 y 24 de enero de aquel año, durante la represión desatada por las fuerzas militares para recuperar el Regimiento de Infantería Mecanizada 3, en la localidad bonaerense de La Tablada, tras la toma por parte de militantes del extinto Movimiento Todos por la Patria (MTP), de tendencia izquierdista y guerrillera.

 

Tres décadas más tarde, el Tribunal Oral Federal 4 de San Martín determinó que Arrillaga es culpable del homicidio de Díaz, cuyo cuerpo nunca fue encontrado, como tampoco los de otros tres militantes que fueron capturados con vida, torturados y luego desaparecidos.

 

En horas de la mañana, el general en retiro tuvo la oportunidad de pronunciar un último alegato antes de la lectura del fallo: "Soy inocente. No he dado orden directa ni indirecta para que se mate a nadie. Y dejo una frase: soldado, si tu vida estuvo en peligro, no te arrepientas, defendiste a la patria", declaró.

 

Se trata de un juicio histórico porque, a pesar del paso del tiempo, abre la posibilidad de seguir investigando lo ocurrido en La Tablada, donde además de Díaz fueron desaparecidos Francisco Provenzano, Carlos Samojedny e Iván Ruiz. 

 

"Un represor cabal"

Durante el juicio se exhibieron, como pruebas, fotos que muestran que los responsables del copamiento se rindieron frente a los militares, lo que implica que no murieron en el marco de un enfrentamiento.

 

"En total hubo cuatro desaparecidos, dos el primer día y dos el segundo. No está claro el destino final de estas personas. Se sobreentiende que están muertas", explica el periodista Felipe Celesia, autor del libro 'La Tablada, a vencer o morir', sobre lo que se considera 'la última batalla de la guerrilla argentina'.

 

Celesia aclara que lo que se ha juzgado en este proceso es el homicidio de Díaz y no su desaparición forzada, porque ese delito no existía en el código penal en el momento de ocurrir los hechos. "Estaba complicado ver hasta qué punto el tribunal iba a aceptar la tesis de que Díaz había muerto dentro del cuartel, algo que finalmente se pudo demostrar", señala el periodista.

 

A Arrillaga lo describe como "un cuadro duro de la dictadura argentina, que como ninguno tomó para su forma de vida la represión ilegal como bandera".

 

El antiguo general acumula ya cinco cadenas perpetuas por delitos gravísimos contra la condición humana, mientras espera otros tres juicios que están en etapa de instrucción. "Es un represor cabal", sostiene Celesia.

 

El tribunal presentará los fundamentos de este fallo el próximo 15 de mayo. En cuanto al reo, permanecerá en prisión domiciliaria, debido a que tiene 85 años de edad y la resolución tribunalicia aún no está firme.

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