Una investigación de la organización Amnistía Internacional (AI), afirma que en un lapso del 19 de abril al 15 de agosto, han sido separadas unas 8,000 familias migrantes por el Gobierno estadounidense.

Esto contrasta los informes de EE.UU., ya que según la organización, difieren de varios tipos de características para no reconocer los vínculos entre niños y adultos, ya sean por sangre o legal. 

Cabe destacar que EE.UU. ha elogiado la política de Seguridad de Honduras, pero al mismo tiempo, ha deportado a casi 60 mil compatriotas, que entre tantos problemas, huyen de la violencia. 

 

 

Agencias / EL LIBERTADOR

 

Washington. La organización Amnistía Internacional (AI), denunció que el Gobierno de Estados Unidos, ha separado a la fecha a unas 8,000 familias de indocumentados que intentaron llegar al país.

 

Según la organización internacional, la cifra supone que cerca de son 2,000 familias más de las admitidas por las autoridades. Lo anterior fue presentado en un informe donde reclaman que entre el 19 de abril y el 15 de agosto se produjo la separación de 6,000 familias, con daos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.

 

El autor del informe, Brian Griffey, explicó que las medidas de este tipo van en aumento, y es un “castigo deliberado” para quienes intentan llegar al país por la frontera con México. Según el Gobierno “Yanqui” la migración irregular viola la legislación nacional.

 

“Lo que encontramos en nuestra investigación, es que no se trata de violaciones puntuales. Son medidas para castigar a quienes buscan asilo”, puntualizó el representante de AI.

 

La directora de esta organización, Margaret Huang, dijo que las cifras podrían ser inferiores a las reales, ya que las autoridades se aferran a diversos componentes para no considerar una separación familiar, como tal, no aceptan vínculos entre abuelos y nietos, o entre niños y tutores legales.

 

El documento recoge testimonios como el de una joven brasileña que pidió asilo en marzo pasado y las autoridades la separaron de su hijo de siete años; denunció que lo único que los guardias le dijeron fue: “No tienes ningún derecho aquí”.

 

El apoderado legal de la brasileña, Eduardo Beckett, dijo que las autoridades de EE.UU. únicamente están para negar, minimizar derechos, desacreditar y deportar.

 

Siempre se ha manejado que la gente decide buscar el “sueño Americano”, ya que en su país de origen están marginados y la violencia amenaza su humanidad. De hecho, la coordinadora del Pastoral Movilidad Humana, Lidia Mara Silva, advierte que además de los riesgos de la ruta migratoria, que los “nómadas” sean calificados como criminales es otro gran problema que no se está tratando como tal, por ejemplo, en Honduras, la legislación no se apega a la realidad actual.

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