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En una carta dirigida el titular del Poder Judicial de Honduras, los magistrados se han rebelado por los abusos cometidos por el responsable del Consejo de la Judicatura, Teodoro Bonilla, al manipular las destituciones de jueces.  

 

Redacción Central / EL LIBERTADOR

 

Tegucigalpa. Tres de las cinco salas de la Corte Suprema de Justicia de Honduras (CSJ) se sublevan ante la injerencia del Consejo de la Judicatura, controlado por Teodoro Bonilla.

En un comunicado emitido la tarde del martes, los magistrados hicieron sentir su inconformidad con las recientes destituciones de jueces y magistrados por Teodoro Bonilla, Lilian Maldonado y Celino Aguilera, quienes son los principales implicados.

Denuncian que se está viendo afectada la independencia institucional, que es un factor fundamental para garantizar la imparcialidad de los jueces, y afirman  que los traslados remociones o sanciones, que no vayan precedidas de un procedimiento disciplinario con las debidas garantías, atentan contra la independencia judicial.

Las tres salas que muestran su inconformidad en el reciente comunicado, son la sala de lo civil, la sala de lo laboral y la sala de lo penal. Estas salas afirman que “la injerencia del Consejo de la Judicatura en la que destituyen jueces y los suspenden, están violentando el debido proceso”. 

Asimismo detallan que “en el Consejo de la judicatura, remueven jueces cuando quieren y por eso consideramos necesario expresar nuestra postura por situaciones que se han hablado en los últimos días”.

El comunicado fue hecho por los protestantes y se reproduce de forma íntegra:

 

Tegucigalpa 18 de junio de 2015

Honorable Magistrado presidente de la Corte Suprema de Justicia y del Consejo de la Judicatura

Abogado Jorge Rivera Avilés

“Es propicia la ocasión para enviarle un cordial saludo, los suscritos en nuestro carácter de magistrados del más alto órgano jurisdiccional de nuestro país, como lo es,  la Corte Suprema de Justicia (CSJ),  consideramos necesario manifestarle nuestro preocupación por dos situaciones que vienen trascendiendo mediáticamente desde hace tiempo atrás y en los últimos días.

La primera de ellas, en relación a posibles injerencias desde lo interno del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial en las decisiones estrictamente jurisdiccionales adoptadas en diferentes juzgados y tribunales; y la segunda referida a  decisiones disciplinarias que se imponen por decisiones jurisdiccionales,  susceptibles de ser recurridas por las partes.

En el primero de los casos se ve afectada la independencia institucional,   que es un presupuesto fundamental,  para garantizar la imparcialidad de la justicia sin interferencias indebidas de ninguna autoridad o persona, y que estos juzguen únicamente en razón de los hechos del caso en particular y en aplicación estricta del derecho.

En el segundo, de igual manera los traslados, remociones o sanciones por decisiones jurisdiccionales que pueden ser revisadas a través de los recursos legalmente establecidos, sin que vayan precedidas de un procedimiento disciplinario con las debidas garantías que atentan contra la independencia judicial.

Para fortalecer la institucionalidad, el control disciplinario, debe ejercerse bajo la premisa de que los jueces solo pueden ser destituidos por razones de notoria mala conducta, faltas disciplinarias, delitos o por la incapacidad que los inhabilite para desempeñar sus funciones, siendo ineludible que cualquier sanción disciplinaria impuesta,  sea decretada tras la celebración de un debido proceso. Los jueces no pueden ser destituidos o sancionados por errores de buena fe (bona fide) o por discrepar con una determinada interpretación jurídica y menos aún por no actuar conforme a intereses extraños a los de la jurisdicción.

Consideramos que ambas situaciones afectan la independencia judicial; en permitirlas, no solo lesiona la credibilidad de un determinado juez o magistrado,  sino la de todo el sistema judicial y con ello la seguridad jurídica que dentro de un sistema democrático y desde el poder judicial debe garantizarse a la ciudadanía.

Por lo que solicitamos a usted como presidente, tanto del Consejo de la Judicatura como de la Corte Suprema de Justicia que se mantenga vigilante para que este tipo de situaciones no ocurran y que los miembros del consejo de la judicatura se ajusten a sus funciones meramente administrativas, estableciendo políticas de gestión interna, claras y trasparentes que permitan garantizar que los jueces contaran con las herramientas necesarias para el eficiente desempeño de su funciones jurisdiccionales.

Señor Magistrado Presidente sin otro particular, reiteramos nuestro respeto y consideración a su persona.

 

 

Comentarios  

0 #1 Cinthia Trujillo 25-06-2015 03:23
Pienso que debe haber independencia de poderes y desde luego estoy totalmente de acuerdo con esta peticion.
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