El exconcejal de la judicatura, Teodoro Bonilla, permanece bajo arresto domiciliario; no obstante, el Ministerio Público quiere mandarlo a la cárcel, ya que el delito que cometió amerita detención en un centro penitenciario.

 

Redacción Central / EL LIBERTADOR

 

Tegucigalpa. El exconcejal de la judicatura, Teodoro Bonilla, se somete a juicio este viernes, para que responda porqué ordenó que liberaran a dos parientes suyos, vinculados al crimen organizado.

 

Bonilla comparece ante la juez natural Reina Hércules, quien fue designada por la Corte Suprema de Justicia para que conozca del caso denominado “Shalom”, en el que el acusado presionó a dos juezas nacionales para que liberaran a sus primos, arrestados por lavar activos para el narcotráfico.

 

Por ahora, Bonilla Euceda permanece bajo arresto domiciliario; no obstante, el Ministerio Público quiere mandarlo a la cárcel, ya que el delito que cometió amerita detención en un centro penitenciario.

 

El imputado fue separado del cargo de concejal. Asimismo, no puede salir de Honduras, ni puede hablar con las dos juezas nacionales que accedieron a la presión para liberar a los sospechosos.

 

También fue acusada la juez nacional Liz María Núñez y la juez de apelaciones Delmis Elizabeth López. Ambas han sido acusadas por prevaricato y abuso de autoridad. 

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