EL LIBERTADOR logo

El poder obnubila, no hay duda, pero también encanta y seduce. Hay que estar preparado para evadir sus tentaciones cotidianas y moderar sus ímpetus escondidos. Y, por eso, por su gelatinosa condición de droga, el poder engaña, con más frecuencia de lo que el poderoso cree. Cuestión de adicción.

 

El crimen en todas sus facetas el mentir es su más perfecto arte, son expertos en crear fantasías y vendérselas a la gente. Son capaces de montar desde los escenarios más extraordinarios hasta los más sangrientos, hay equipos o mentes maestras dedicados a desviar la atención del objetivo principal.

 

“Aquí ordenaré los datos. Diré lo que creo entender, explicaré alguna sospecha y la historia lo complementará con las revelaciones que correspondan a futuro”, destaca el pensador hondureño Rodolfo Fasquelle.

 

Es terror según JOH atacar las casetas de peaje. Y quiere llevarse a Melo a la cárcel por terrorista, si no lo matan en un cruce de caminos. Pero ¿no es terror atacar a las poblaciones? ¿Amenazar con gases y cañones de agua venenosa a los manifestantes que se le oponen?

 

En su columna “Con otra óptica” el escritor hondureño, Julio Escoto, indica que según la ONU una corta élite de Honduras posee el 48% de riqueza nacional.