Me preguntan que si tengo miedo o si dejaré de escribir, que si el periódico perderá su carácter trascendente, les respondo que eso sería como clausurar los hospitales porque sofocan la enfermedad o cerrar la formación de maestros porque querrán derrotar la ignorancia. El problema no somos los hastiados de este juego a la democracia.

Era la soledad que angustia cuando pone la mano sobre una biblia y entorna los ojos a sabiendas de que rompió con el cumplimiento de los mandamientos de la Ley de Moisés, porque mando a matar, porque mintió, porque violó la constitución y porque se hizo ganador con un escandaloso fraude. 

 

En el ascenso al poder de estas almas gemelas juega el infortunio y la torpeza.Después de años de guerra entre Austria y Francia, ambas potencias destrozadas, decidieron la paz y unir familias; sin esta causa histórica María Antonieta hubiera sido una princesa más, casada con algún príncipe y no se recordaría. En Honduras un estúpido golpe de Estado provoca la grieta histórica para que un personaje sin ninguna cualidad especial se convierta en presidente, sin esa coincidencia en el tiempo, Juan seguiría en el anonimato, olvidado, quizá ya no sería diputado.

 

En este análisis, “La Fabula de Juan y el feroz New York Times y una propuesta modesta”, el reconocido analista hondureño Rodolfo Pastor Fasquelle, realiza una ampliación del contenido y de hechos íntimos entre los narcos y los políticos hondureños, más allá de la reciente publicación del periódico estadounidense.

 

“...Lo que tienen enfrente es un abismo y aun cuando no razonen, también las bestias tienen instinto de sobrevivencia. Antes, les interesaba la política porque les daba impunidad, acaso ¿entienden que –ahora- estar ahí, los pone en la mira potente del extraditor?, advierte el pensador hondureño Rodolfo Pastor Fasquelle en este artículo titulado “¡El enemigo adentro! O la quinta columna sos vos, y la necesidad de depurar”.