El príncipe de los engaños, John Biehl del Río (gráfica), convocó en Honduras a aliados gubernamentales y protestantes, a comprados e independientes, a resistencia y acomodados, y otorgó a cada cual cinco minutos de gloria expositiva.- Luego recogió los bártulos y partió a las frías tierras del norte para maquinar los siguientes pasos. Volvió, y todo terminó en ¡Diagnósticos, augusta maravilla!

 

Un pensamiento ordenado puede aprovechar un “meme” como un instrumento de inconformidad, para un bruto se convierte en lo único que goza, mientras el corrupto ríe de Ud. y de la inocuidad con la que aborda los temas sociales, en tanto, aumentan los suicidios, nada profundo, que todo sea ligero, con indiferencia y una legítima falta de amor al humano, si, en el país del “meme” el único chiste es Ud., donde todos nos reímos y ya no sabemos de qué o de quién. Por cierto, recuerde darle “me gusta”, “comentar” y “compartir”.

 

"La libertad de expresión, como bien lo establece la doctrina, tiene sus límites y dentro de esos límites no está el libertinaje. El caso de la abogada Gálvez versus David Romero fue un caso de delitos contra el honor, no de denuncia de corrupción, de uso de fondos públicos o tráfico de influencias; fue un caso donde el periodista mancilló la honra de la ofendida y la expuso en un acto de vindicta publica como una mujerzuela sin derecho de honra".

 

 

“Quienes actualmente nos gobiernan, tienen la economía en ruinas, aunque les sobra dinero para seguir corrompiendo gente. Pero no quieren entender lo mal que están ¿y creen que pueden remediarlo engañando a las víctimas con propaganda pagada?”.

 

 

"Tras que el Presidente decidiera transgredir la Constitución de la República haciéndola interpretar por un órgano de Estado no consagrado para ello, más bien cometiendo delito, se puso el proyecto en marcha".