En Honduras la Relataría de los DDHH de la ONU certifica que son la policía civil y militar de JOH y su aparato judicial quienes violan derechos y abonan a la violencia con que en 2017 descendemos 12 peldaños al sitial 118 del Índice de Paz entre 160 países. ¿Qué aún nos queda mucho por hacer, se excusan? ¡Eso sí que se entiende! ¡Nos queda superar a 118!

Trump postula que los EUA estarán mejor produciendo lo que ocupan, sin desplazar inversión ni aceptar migración. Esa política reduce la competitividad del todo, anula los retos que mantienen saludable al sistema y solo podrá ganar en un sector lo que pierde en otro. Hoy, a todos nos empobrecerá.

 

A la FUSINA que nos advierte hoy que sólo tenemos derecho a la protesta pacífica hay que recordarle una vez más que ante la usurpación del poder público lo que dice la Constitución es que el ciudadano ha de ir a la insurrección.

El “pacto de impunidad” –sumisamente— se sometió la Corte Suprema de Justicia, pese a que suspende temporalmente las funciones de investigar y de ejercer la acción pública penal de oficio al Ministerio Público y a los tribunales la potestad de juzgar, en el caso conocido como “La Red de Diputados”.

 

Llegó a su fin el intento democratizador que dio comienzo en 1982 y las honras fúnebres de hoy –27 de enero del 2018– quedarán grabadas en los corazones de todos los hondureños como el acto más siniestro y deshonesto de la historia moderna. De aquí en adelante todo es mentira, todo es trampa… Todo se acabó.Sigue la otra historia, la que como pueblo debemos empezar a construir hoy.