“Me solidarizo con TV Globo y todos los afectados por esta decisión que más parece ser una represalia de una dictadura intolerante que cada día queda más evidenciada de sus actos de corrupción, abusos de poder y control absoluto del poder en Honduras”, cuestiona el parlamentario hondureño Luis Redondo (Gráfica).

 

“La embajada” de EE.UU. tiene muchos amigos. Hay que ver los Wikileaks y verá como aún sin la invitación de los embajadores; se desviven por ir en tropel para hablar mal del propio país, para urdir planes sediciosos o para rogarnos que los invadamos.

 

Ante los hechos en Honduras tras 2009, ni los golpistas creyeron que un golpe de Estado podría arrinconarlos a ellos mismos, pensaron que los militares pondrían en cintura el ánimo colectivo revuelto y el terror táctico  de calle devolvería el equilibrio interno a “la institucionalidad” del poder.