Hasta antes de Luis Zelaya y Salvador Nasralla, EE.UU. sólo podía confiar el megaplan a Hernández, ahora eso está en duda. Hernández se congeló en la fase militar y nadie quiere un estallido en los próximos cuatro años; la siguiente etapa necesita un gobierno moderno con química popular, es tiempo de cosecha, es hora de arrancar la prosperidad social y económica en el gran proyecto geopolítico.

“El único doblez de EL LIBERTADOR ha sido cuando se coloca en el quiosco”. Estas expresiones significan un homenaje que a nosotros nos anima en el camino, pero las hemos sufrido de muchas formas durante estos catorce años de circulación que cumplimos este 20 de mayo de 2017.

La mayoría de hordas era gente sin disciplina y violenta gobernadas por un patriarca. Esto hace referencia a un gran cuerpo de mongoles y turcos que en el reinado de Batú Kan (aprox.1205 -1255), nieto de Gengis Kan, invadió Europa oriental.

Sin ser ingenuos, Estados Unidos libra en lo interno sus propias contradicciones y amenazas –como la inmigración y una sociedad embrutecida por la droga—, desde ahí perfila en la actualidad un punto de vista para sus intereses, por ese cristal mira las elecciones del próximo 26 de noviembre en Honduras.

Son infinitos los mensajes de prensa, la abundante publicidad y las vistosas imágenes televisivas que pretenden hacernos creer que vivimos en Jauja, que los hondureños somos felices y dignos y que el sistema funcionó.