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La oposición política hondureña ha mostrado que es estratega de la derrota o muy profética.  

 

Editorial: Oposición profética

 

La oposición política hondureña como herramienta de transformación social jamás existió en los últimos cien años, en verdad un monopolio bipartidario, Liberal y Nacional, ha controlado hasta hoy el Gobierno sin incomodarse ni uno ni otro después de acuerdos de enriquecimiento y privilegios ilimitados para las familias de la casta económica y de los caudillos incultos del campo y la ciudad.       

  

La “Edad de los Extremos” como en el siglo XX llamaron los tratadistas de la Ciencia Política a la oposición doctrinariamente estructurada en países de mediano y alto desarrollo socioeconómico y cultural, en Honduras es por mucho todavía un proyecto político-electoral pendiente, quizá en ciernes.   

 

El presente y el anterior siglo del país, han demostrado que la soberanía popular puede prestarse y desgraciarse a través de la “democracia del voto” –como ha ocurrido en nuestra nación— dio lugar a imposición de Gobiernos criminales y de opositores rufianes y artificiales que desde siempre negaron la coexistencia o la eficacia de la diversidad política y el contraste de ideas.

 

De esa forma en nuestra tierra, la práctica rutinaria de regímenes totalitarios y autoritarios pervirtió la noción del imperio ciudadano, y en más de una vez ha logrado asociarla con experiencias negativas o traumáticas como el “país pizzería”, vendido a pedazos, los golpes de Estado o “carnicerías humanas” y tanta desdicha más que por la mañana nos ubica como la región más violenta del mundo, a mediodía como la más corrupta y por la noche como la pocilga continental de Estados Unidos.- A esa oprobiosa vergüenza nos condujo la clase gobernante que, cuando osa pensar que merece o puede reelegirse en el rumbo de todo un pueblo, dimensiona la anemia ética, linaje analfabeta y la psiquis irreflexiva donde se fermenta el politicastro criollo.  

 

Con políticos de esta talla no impresiona que en su paradigma de Gobierno el valor del pluralismo no sea rasgo de democracia, y tampoco que el principio de mayoría no sea el fundamento único de una sabia y cívica  gestión presidencial.

 

Casualmente este antecedente ha provocado frustración en millones de hondureños que cuando se instaló el actual Congreso Nacional, creyeron que la inteligencia del elector se iba a reflejar en una oposición política fuerte, que plantaría un equilibrio estratégico frente a la inocultable ambición y ansias de autoridad del novato titular del Poder ejecutivo.

 

No pudo arrancar siquiera. Cada día se fue desdibujando por carencia de planificación y, al carecer de argumentos finos para la lucha calculada contra la maquinaria del dinero, naufragó en silbatina intrascendente e inútil. Hace unos días así la describió el lúcido analista nacional, Víctor Meza: “Es un club de opositores, una tertulia casual que no se parece en nada a una oposición política coherente, precisamente de ese vacío surgió el movimiento de indignados opuesto a la acumulación de poder y abuso de la elite gobernante, sin que nadie saliera a confrontarla desde la política o desde la sociedad”. 

 

La oposición política hondureña ha mostrado que es estratega de la derrota o muy profética, suele adelantarse a lo que hará el Presidente Hernández, pero como gato cuando ve un estiquirín, sin presentar ninguna lucha, se desnuda el pecho para que le arranquen el corazón. Todo lo advierte, pero nada evita. Quizá no hemos notado que en nuestra actualidad la mayor oposición política está en la calle y ahí va caminando nuestro libertador.

Comentarios  

0 #4 angela paz 27-11-2015 12:38
gran editorial, objetivo y certero al analizar la oposicion
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+1 #3 rodolfo pastor 19-11-2015 20:30
me gusta ese editorial, viril y sabio
demasiada torpeza
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0 #2 jorge 19-11-2015 18:13
Felicidades por su acertado editorial. Esto ha sido siempre asi; la oposicion, hasta ahora no ha logrado nada, excepto mas y mas humillacion para la inmensa mayoria del pueblo hondureño. Todas las instituciones del pais; las cuales incluyen medios de comunicacion y operdoras de justicia, hacen oidos sordos al clamor por justicia de la gente. Hay una tendencia que causa horror: los conservadores de Honduras nos estan ridiculizando a todos los que alguna vez creimos que podria haber un cambio positivo para las mayorias.
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0 #1 Capitan nemo 19-11-2015 03:02
Excelente editorial, demostrando la gran capacidad de análisis e interpretación de EL LIBERTADOR.
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