Se cayó el telón y las marionetas no tienen que hablar, el titiritero paró la función y el último bastión de Juan ha caído, mira al general y le dice: “Mi general Fonseca” y éste ve hacia otro lado, con su medallita brillante en el pecho; entonces suplica al extranjero –“No tendrán otro socio confiable en la región como nosotros”, y ellos no escuchan la canción desesperada de Juan, ya no importa el fin está cerca.

 

Reflexión

EL LIBERTADOR

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Tegucigalpa. Una copa se rompe llena de angustioso licor para adormecer lo que el alma no puede. El tic tac del reloj es imparable; jueces apacibles, impertérritos esperan el último segundo allá en Nueva York y como sufre el preso antes de ser condenado, ya antes lo describió Wilde en “Balada de la cárcel”; ¡ay de los vencidos! Haciendo honor a Neruda, diría, todo en Juan fue naufragio, y la canción desesperada suena y resuena en el tiempo de las aguas eternas.

 

Y la desesperanza es mala consejera, incluso, peor que tener un Marvin Ponce, y en esas noches solitarias en las que la señora de la casa camina a hurtadillas para no molestar al “hombre”; como un trueno se pasea una idea, al pie de la cama un Ebal escucha atentamente y desde el suelo repite, sí señor, buena idea ¡4 años más! ¡4 años más! 4 años más…

 

Pero ya el Poeta Pedro Calderón de la Barca, lo dijo bien y mejor “toda la vida es sueño y los sueños, sueños son.” Y de golpe nos despiertan (a veces de golpes). Un tristísimo militar con ínfulas de dictador es citado adonde los militares no se pueden negar, un “chele” con un montón de insignias de metal en el pecho lo sienta, y le pregunta: ¿General, a quién obedece su obediencia? –A Ud, mis señores, a Uds., responde suave.

 

Un gringo sonríe, él no quiere reelecciones, a él no lo esperan en la Corte neoyorquina, cumple el papel que Honduras sea el patio de su patria, y no es un montuno que los va a detener. –Y dígame general, ¿Cuál es el papel de la Fuerzas Armadas? –Salvaguardar los intereses de los Estados Unidos y después de Honduras, mi señor; –¿Y si Juan quiere 4 años más, general? –¿Qué hará? –Si Uds. señores, me dicen que no, es no. –Buen chico, buen chico. Y así se rompe el sueño de Juan, y ya la fidelidad bien aclarada hasta el tema agrícola, el General recibe su medalla de Legión al Mérito.

 

Se cayó el telón y las marionetas no tienen que hablar, el titiritero paró la función y el último bastión de Juan ha caído, mira al general y le dice: “Mi general Fonseca” y éste ve hacia otro lado, con su medallita brillante en el pecho; entonces suplica al extranjero –“No tendrán otro socio confiable en la región como nosotros”, y ellos no escuchan la canción desesperada de Juan, ya no importa el fin está cerca.

 

Y como las malas noticias nunca vienen solas, el señor (nótese que le quitamos ya lo de señorito), por la presión de los empresarios que si sienten el declive económico, aún llorando y con la mano temblorosa envió (por fin) un comunicado de verdad, en el que sí están reflejados los intereses de los empresarios y no quieren 4 más, ni pendejadas similares. Ó sea, tampoco es que “forever” vamos aguantar a este rural en el poder.

 

Y mientras el mundo convulsiona y la política arde, la oposición descansa plácidamente sobre las hamacas de la pasividad esperando 2022, también se sumergen en los sueños y esperan tranquilos a que Caronte, el barquero de las almas errantes, los lleve a la otra orilla; pero jóvenes ¡tengan cuidado! que la oposición tiene muchas caras y el hondureño las identifica, el error de los nacionalistas es pensar que el pueblo es pendejo, cuidado se equivocan también.

 

Pero ni Yibrán Jalil Yibrán, fue capaz en “Alas Rotas” con su Selma de conmovernos tanto como lo ha hecho la historia de Ricky y Juan. – “¿Por qué no me incluiste en tu gobierno?”, reclamó Ricky, y seguido agregó –“No, por favor, respeta lo que te pedí, que no me contestaras hoy, porque yo estoy viendo hacia delante, no quiero justificaciones, explicaciones en este momento”. Eso le reprochó a Juan, bastante indignado (aunque si cobró el cheque puntualmente todos los meses y doble por estas fechas); pero Juan reveló el desenlace, “ayer abracé a Ricardo”. Sencillamente una consumación hermosa, idílica.

 

Pero un abrazo no fue suficiente para convencer a Ricardo, Juan ya derrotado aspira a sobrevivir como un virus, una infección, como la peste negra, mediante “el enemigo de la naturaleza”, “Tito” Asfura, y todos lo saben. El único que llegó e incómodo con los brazos cruzados fue el doctor Oliva, quizá porque él sabe cómo lidiar con las infecciones, pero satisfecho no estaba. Todo en Juan naufragó ya…

 

Una convención insípida, sin líderes nacionalistas y los que estaban atrás de Juan, en su mayoría, solo esperan la orden de un juez de verdad y estarán presos, robo, abuso de poder, corrupción, incluso asesinato… Un hombre bajando al sepulcro, a su última morada, y otros juntitos no pueden evitar el suicidio. Y de nuevo Neruda describe la tragedia: “De ti alzaron las alas los pájaros del canto. todo te lo tragaste, como la lejanía. Como el mar, como el tiempo. ¡Todo en ti fue naufragio!”

Comentarios  

-3 #6 Juan Pablo 03-12-2019 18:45
Que los pisen van a hacer poesía o van a dar notecia majaderos
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+2 #5 Freddy Matute 03-12-2019 12:53
El Libertador nos da una visión objetiva de la realidad de nuestro país!
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+1 #4 Freddy Matute 03-12-2019 12:53
El Libertador nos da una visión objetiva de la realidad de nuestro país!
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+1 #3 Freddy Matute 03-12-2019 12:53
El Libertador nos da una visión objetiva de la realidad de nuestro país!
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0 #2 Freddy Matute 03-12-2019 12:51
Los comentarios, objetivos los enfoques
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0 #1 Freddy Matute 03-12-2019 12:49
Interesantes comentarios.
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