En Honduras la Relataría de los DDHH de la ONU certifica que son la policía civil y militar de JOH y su aparato judicial quienes violan derechos y abonan a la violencia con que en 2017 descendemos 12 peldaños al sitial 118 del Índice de Paz entre 160 países. ¿Qué aún nos queda mucho por hacer, se excusan? ¡Eso sí que se entiende! ¡Nos queda superar a 118!

 

 

Rodolfo Pastor Fasquelle

A mis amigos de allá

EL LIBERTADOR

 

No me tomen demasiado en serio. Vivo en el monte. Lejos de la corte y de la catacumba. No estoy mejor informado que Uds. ni soy de fiar. De repente, sé más acerca de otros siglos de lo que entiendo de este, más sobre la leche y mis cultivos de yerbas y árboles, digo, que de política, de la cual estoy, por decisión de los capos. (Casi nunca veo un tele noticiero, no tengo aguante ni cable para ver los independientes.) Aun así sigo siendo un observador de la escena, porque entiendo la importancia de lo político. A veces –incluso– leo el periódico, que tanto desinforma. Procuro corregir con los documentos que publican en la red los amigos. Alguna prensa internacional. Respeto a quienes discuten la política con criterio, más que a los que saben y hablan mucho de fútbol. Y no rehúyo el debate aunque –supongo que por mi avanzada edad– cada vez la entiendo menos. Apenas atisbos.

 

No entiendo por ejemplo a Trump. Al parecer convencido que sus huestes de pencos y argollas de magnates lo van a sostener cuando se tenga que perdonar a sí mismo no solo sus colusiones traicioneras con el ruso, en campaña, sino también los fracasos continuados de sus teatros fallidos en China e Irán, en Jerusalén y Siria, en Europa y en América Latina, cuando todos a una –Fuente ovejuna– tomen las represalias obligadas contra sus proteccionismos. ¡No puede creer eso! Se hunde en arena quieta.

 

Ya no entiendo tampoco que quiere Mel, mi líder. Porque coincido con un plebiscito sobre lo esencial, la reelección, el continuismo, la dictadura. Pero ahora son demasiadas cosas. Que se vaya JOH, pero que saque a los presos. Y que baje los precios del gas y la luz y quite los peajes y los impuestos. Y derogue los contratos. Claro, y reconocer a Ortega. Y apoyar a la MACCIH. Cautelosamente. Y definitivamente apoyar a N. Maduro. Quiere una alianza y habla en su nombre, ¿pero no quiere que su aliado tenga un Partido? Entre otras mil cosas. Enigmas, embrollos y entresijos. ¿Quién va a ser ahora el candidato ganador? El que puede hacernos converger. Sumar lo disímbolo.

 

Si ni él mismo quiere. La Ley de Colaboración Eficaz no se mueve, que no es la voluntad del Señor. En cambio ¿Cómo entender que habiendo hecho sus consultas, la bancadas nacionalista mayoritaria y la patriota aliada promulguen una ley que limita la libertad de expresión en las redes y, luego de que la sanciona y firma el Presidente, vengan a derogarla? ¡Por unanimidad! ¿Por qué lo propone S. Arriaga, inocente, y protesta que le ayude, el candidato Oliva? ¿De compadre hablado? ¿Pero con qué fin? Y que alguien explique, si era inconstitucional esa ley ¿para qué  derogarla y sacarle las castañas del fuego al Partido Nacional? Y en cambio ¿quién dispone presentar tanto proyecto antojadizo que no tiene posibilidades, ni valor estratégico? y ¿para qué? ¿Para justificar L.100, 000 y gastos?

 

Es difícil entender que quién, por duro designio de la Avenida Pennsylvania, ocupa la Presidencia  de Honduras (aunque el pueblo repudiara su elección, cuestionada también por la Organización regional) JOH reaparezca recorriendo las rutas del turismo interno en un autobús del que no se baja, porque donde lo mira la gente le grita groserías, hasta que, súbitamente sin previo aviso ni invitación, toma un avión y vuela al D.C. en donde su gran triunfo es fotografiarse con la Sra. Lagarde, del Fondo Monetario y con la Secretaria de Seguridad Nielsen, en la oficina de la Migra. ¿Suplicando clemencia? ¿Curándose en salud? ¿Será que tampoco a él lo escucha la Coronela Fulton, en Viera? ¿Contratando quien lo defienda de Rosenthal o de alguien peor?

 

¿Que anda haciendo JOH? Intuyo que pidiendo cacao. ¿Cuál es su ruta? ¡Qué bueno que lo acompañen el Embajador, Tábora y el Ministro Cardona! (La Sra. García asiste a reunión informativa sobre Tolerancia Cero para los migrantes). Porque antes lo recibían los vicepresidentes, J. Biden primero y luego M. Pence.

 

Pero aquí, se maneja bien el spin. Con el FMI se puso de acuerdo para ora si ser transparente. Al director interino de la DEA le propuso con Pacheco una nueva estrategia, porque cada día hay más droga (Mientras ganan la Guerra, se duplica la producción). Abogó por la meta de legalizar a los soñadores que propone un haz de congresistas. Y con todos acordó hojas de ruta para esto y para aquello y para lo otro. Y celebró, el Presidente, su novel tesis de cuño reciente, de que los derechos humanos los violan los grupos de la oposición, porque en la ONU le hacen eco Maduro y Ortega.

 

Aunque en Honduras lo que La Relataría de los DDHH de la ONU certifica es que son la policía civil y militar de JOH y su aparato judicial quienes violan derechos y abonan a la violencia con que en 2017 descendemos 12 peldaños al sitial 118 del Índice de Paz entre 160 países. ¿Qué aún nos queda mucho por hacer, se excusan? ¡Eso sí que se entiende! ¡Nos queda superar a 118!

 

No tengo claro ¿cómo piensan los diputados representantes del pueblo resolver el problema de la mora y la pérdida de la electricidad, autorizando la instalación de contadores prepago, si los grandes empresarios tienen amañados los suyos y hay docenas de miles de clientes de la EEH que ni siquiera tienen contador, en ciudades perdidas de San Pedro y Tegucigalpa? Eso ¡al mismo tiempo que ocultan un incremento a las tarifas y un pleito interno!

 

Tampoco entiendo ¿por qué la derecha latinoamericana y sus gobiernos corruptos quieren hacernos creer que Nicolás Maduro tiene menos legitimidad que los impresentables Michel Temer, Peña N. o Juan Hernández, aunque fuera electo el venezolano con mayor índice de participación que los de las elecciones en sus países? Ni ¿cómo pretenden sacar a Venezuela de la OEA, en donde un tercio más de los votos se negó a condenarla? ni ¿cómo quieren sacar a Maduro del poder, extorsionándolo desde afuera cuando su oposición no es capaz de enfrentarlo en las urnas?

 

Ni para nada tampoco entiendo como la izquierda y sus gobiernos (hay excepciones discretas) quieren que legitimemos a la Constituyente sin opositor de Maduro como el instrumento y la estrategia que sacó a Venezuela de su crisis, cuando no hay alimentos ni medicina, ni inversión privada y se va acabando lo que invertía el Estado del excedente petrolero.

 

O exigen que le achaquemos al gringo los desmanes en las calles de Nicaragua para justificar a Ortega y Murillo, como si no hubiesen cientos de miles de ciudadanos movilizados en su contra, y no estuviesen las hordas doradas fuera de control y no lo certificaran los jesuitas y otros, y venerables fundadores del Sandinismo no hubieran denunciado las persecuciones de Ortega. Ni ¿cómo quieren que creamos que los asesinos son los estudiantes, aunque los muertos caen por balas disparadas a la cabeza y al corazón, con rifles de alto poder, desde larga distancia? ¡Que es como aquí mata el francotirador del poder!

Comentarios  

0 #1 JOSEP 10-06-2018 16:13
NO PUDE DEDUCIR CUAL ERA THE MAIN IDEA NOR THE TOPIC SENTENCE.
Citar

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar