“Nosotros, profesionales libres y colegiados en nuestros respectivos gremios, progresistas patriotas y críticos, llamamos la atención a la comunidad profesional universitaria de Honduras con las siguientes consideraciones”, indica esta “carta abierta a los agremiados a los colegios profesionales y a la FECOPRUH”.

 

“Las fuerzas nacionales con un genuino interés en nuestros país parecen tener menos significancia que las externas con las cuales, en forma clientelar, los actores políticos tradicionales tejen alianzas en pos de mezquinos interés”, dice el mensaje dirigido a los profesionales del país.

 

Ing. Víctor Sierra

Enlace del grupo

EL LIBERTADOR

 

Nuestro país en este momento atraviesa una gran encrucijada histórica ante los hechos recientes que comprenden, no solo la fiabilidad en la institucionalidad estatal, si no, ante todo, la estabilidad y la paz social a corto plazo en el pueblo hondureño.

 

Las circunstancias vividas en días recientes refleja una forma de gestión gubernamental, y a su vez un modelo  de desarrollo construido sobre la falta de consensos nacionales sobre el camino que los hondureños queremos seguir en procura de un futuro más promisorio y estable para todos.

 

27 años de ajuste estructural, no han siquiera hecho mella significativa en los índices de pobreza y necesidades de la población más relegada del país, a la vez que las diferencias existentes en las condiciones de vida de los profesionales tienen algunas carreras, las menos demandadas por un desarrollo muy dispar y trunco, donde las fuerzas nacionales con un genuino interés en nuestros país parecen tener menos significancia  que las externas con las cuales, en forma clientelar, los actores políticos tradicionales tejen alianzas en pos de mezquinos interés.

 

El plan nacional de desarrollo que este país había aprobado, fue abandonado y en su lugar se promueve las Zonas Especiales de Desarrollo también conocidas como ciudades Modelos o ZEDES, mismas que se asocian con la renta vil de la soberanía nacional a actores externos con la supuesta legitima intención de generar empleo en las zonas más pobres del país, pero que en realidad producen una rentabilidad rápida para los pocos actores políticos y económicos que la impulsan y que pretenden sus propios beneficios por la vía de intermediación de influencias y capacidades de decisión de quienes son los llamados a la cena de la Zedes.

 

Honduras obviamente padece muchos otros problemas que demandan la necesidad de una participación justa y franca de los pocos hijos de la patria que han tenido el privilegio social de formarse a nivel universitario en la toma de decisiones y acciones orientadas al progreso de la nación.

 

La necesidad de preservar los recursos naturales, como la seguridad ambiental para la población en nuestras cuencas, de estimar y gestar el aprovechamiento racional y desarrollo de nuestros recursos forestales y la de atacar el alto déficit habitacional con soluciones inteligentes al requerimiento de un habitad agradable  y seguro, la falta de servicios legales sabios, francos y útiles, con una administración de la justicia, que resuelva por lo justo y de forma expedita, además de los deficientes servicios de salud, seguridad y otros que deben ser temas que como profesionales universitarios debemos abordar. Los hondureños tenemos el derecho histórico a desarrollar nuestras carreras y nuestra experiencia profesional a partir de nuestra práctica, no obstante, en nuestra propia tierra tenemos a ser relegados.

 

En vista de la gran crisis política desarrollada a consecuencia de las irregularidades en el reciente proceso electoral, el sistema político oficial, aunado con las élites del poder, están llamado a un gran dialogo nacional. Esta no es una intención inédita en nuestra historia, y la mayor parte de tales previas experiencias han sido más  bien ejemplos de coaptación, donde se utilizan todas las tácticas necesarias para tratar solo lo que interesa a los grupos de poder.

 

Mientras un dialogo especifico en la dimensión política es totalmente necesario entre las partes que se disputan las elecciones para acordar las formas más cívicas en las cuales la crisis coyuntural actual pueda resolverse, un diálogo Ciudadano amplio con los actores políticos, desde el ejercicio de la soberanía, que yace en el pueblo es necesario, para indicarles las rutas generales que la ciudadanía espera se sigan en procura del sueño, de un desarrollo humano justo, sostenible e incluyente.

 

Como seres socialmente privilegiados por la educación, reconocemos una deuda con la Patria, que hoy más que nunca nos llama a romper nuestra indolencia aparente, a que nos unamos hacia la consecución de ACCIONES POSITIVAS en el camino de apoyar, con criterios técnicos y racionales, la gestación de tal dialogo ciudadano. Esto a su vez supone un previo diálogo interno, entre todos aquellos que nos sentimos motivados a responder, para definir nuestros roles y posturas ante lo indicado.

 

En vista de lo anterior es urgente que, a través de la FECOPRUH, los agremiados a los colegios profesionales universitarios hondureños, nos reunamos para intercambiar ideas de cómo poder contribuir con el pueblo hondureño en la mejor defensa de sus intereses. Debido a que el tiempo apremia, proponemos que dicha reunión ocurra a la brevedad.

Comentarios  

0 #2 Emilio González D. 28-05-2018 21:28
El ajste consiste en que estructuralmente nos están empobreciendo a huevos...mientras unos cuantos granujas pretenden repartirse nuestro país como si fuera de su propiedad, qué pijudo se la traen estos maleantes¡¡¡
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0 #1 Marco 27-05-2018 13:48
Totalmente de acuerdo con el planteamiento y la necesidad de unir fuerzas en favor de la Honduras buena.
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