El general gringo Milley dijo: “El ejército jura defender a la constitución y no a un dictador” y hasta ahí llegó cualquier intento de golpe; pero aquí los militares apagan radares para que pase la droga, ni les han dado la orden y ya están malmatando a la gente, ¿qué feo verdad Tito?

 

Pence, leal durante todas las pendejadas de Trump, dijo ¡NO! a la locura de su jefe; pero aquí Ricardito dice que odia a Juan pero bien que cobra el cheque, anda loco tomándose fotos en todo lado y pidiendo que le terminen el “trans” a un triste Asfura que vuelca en lo parejo, ¡por Dios!

 

Reflexión

EL LIBERTADOR

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Tegucigalpa. … “Aaay ¿cuántas veces me han sacado del Tenampa, ya bien borracho y con un nudo en la garganta?” … retumbaba Cornelio en el Honduras Maya el 28 de noviembre de 2017; la figura borrosa de un Juancito se perdía entre luces y decepción, el Tribunal Supremo Electoral había dado a Salvador Nasralla como el ganador de la contienda y sería el próximo presidente de Honduras. Entre las sombras, en el enorme salón apareció el torón, algo extraviado, un ojo más grande que el otro, a paso cansino y arrastrado, casi como el que baila el último vals, se para frente a los activistas, sonríe tontamente, tambalea un poco, sonríe otra vez, y con la pesadez del que no está lúcido levanta con esfuerzo la mano y forma el “cuatro más” con los dedos; entre risas nerviosas e incredulidad el eco devuelve un débil “cuatro más”; de fondo seguía aquella fúnebre melodía mexicana “… Y me cantaron me caí de la nube, me revolqué, lloré y grité de sentimiento…”.

 

Lo que no sabíamos es que la noche apenas caía y ese amanecer nos iba a costar muy caro. Orwell lo dijo primero y a él hacemos referencia, en la “Granja de Animales”, al perder las elecciones Napoleón el cerdo arroja los perros feroces, que entrenó durante años, para que persigan a Snowball y todos los que querían un cambio, unos huyeron y otros fueron asesinados. Napoleón, el cerdo, se impuso y sembró un reinado de terror y obscuridad. En las cuentas de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, dan cuenta de 23 personas asesinadas en ese contexto (Cofadeh contó casi 40), cuando fueron soltados los militares de Juancito serían miles después… la larga noche nos cayó, los cerdos gobernaron y los narcocorridos son el himno nacional, ¡ajúa! Pero aún a Napoleón, el puerco todopoderoso, le llegó su hora, su navidad. Tic, Tac, Tac, Tic…

 

Y por eso en el mundo se rieron de nosotros, aunque la jefa de compras de la embajada quitó a un nervioso Matamoros Batson y le enseñó matemática ilógica, cómo se imponen las dictaduras. ¡La democracia es cuento de niños!, debía pensar entre lectura y lectura de votos recién planchados; después de eso nos devolvieron el apodo de “República Bananera” como sinónimo de un territorio de bestias salvajes, lejos del espíritu de las leyes, las normas básicas de convivencia y el desarrollo de las ciencias políticas. Pero como dijo Nietzsche “Quien con monstruos lucha cuide de convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti”. Y de imperio pasó a ser una vulgar república de hamburguesas procesadas. Daba lástima Pompeo queriendo explicar el lugar de Estados Unidos en el “ranking” de repúblicas bananeras tras el golpe y fuego en el Capitolio. 

 

Trump es la conclusión irrefutable y absoluta de la decadencia del poder hegemónico de Estados Unidos sobre el mundo, ese sí es un cuento para niños; China, Rusia, Alemania, Francia e Inglaterra, rieron hasta más no poder de las tonterías de este ser que nunca debió llegar al poder, profundos problemas morales y espirituales y una dudosa capacidad mental (¿siente el “Dejá vu”?), llevó a que un grupo de analfabetas gringos despedazaran y asaltaran el Capitolio, símbolo de “avengers”, de política y desarrollo, un claro intento golpe de Estado que quedó hecho caricatura y dejó, hasta el momento, cinco muertos. Mientras nuestro tontuelo amigo anaranjado bailaba al ritmo de Laura Branigan con “Gloria”, el Capitolio ardía, si éste tuviera educación pensaría que deseaba imitar a Nerón, pero solamente es estúpido.

 

¿Pero por qué falló Trump? Porque si bien Estados Unidos ya no es una potencia absoluta, aún tiene mucho que perder, y fracciones de la famosa institucionalidad se sostienen sólidas, ese gringo dientes cariados, de aspecto sucio y acento montuno lo apoya, y como él lo apoya también casi el 50 por ciento de la población. Cuando usted mira la fotografía de ese chele con las patas en el escritorio de Nancy Pelosi, está viendo el comportamiento de la mitad de la población de ese país y entiende por qué apoyar dictadores bestiales y rurales en estas tierras no es problema, allá y aquí, por eso no creen en el camino de la educación, las artes o las ciencias, por eso los cheles solamente traen a estos simios moteados pistolas para matar. Pero querido lector, aquí le contamos los motivos por los que Trump no pudo y nuestro niño Juan, sí lo hará.

 

1. La población. A Trump lo apoya la mitad de vulgares y analfabetas gringos, esos de hebillas grandes con cabeza y cachos de búfalo, fajas de cuero anchas, botas rústicas y cerebros pequeñitos “on line”; a Juancito no lo apoya ni la esposa de Tony, y más allá de los votos que puede comprar, no tiene seguidores, nunca fue político exitoso, jamás tuvo la química de Callejas o Mel. 2. La institucionalidad. Trump choca contra un sistema de leyes que funciona de manera independiente; Juancito, aunque no tiene bases, es propietario del Poder Judicial que danza según los mandatos del patrón. 3. La oposición. El señor anaranjado ha tenido confrontación real hasta con juicio político: cada documento enviado era debatido con rigor y pelado; Juancito tiene la mejor oposición del mundo: no protesta, le deja pasar todo lo que quiere, se pelea entre ella y algunos opositores están tan perdidos que hasta defienden a Trump “y su libertad de expresión” y en privado se echan los marquesotes con café mientras cuentan chistes de paisanos.

 

4. El partido. Los republicanos apoyaron a Trump hasta el último momento, pero cuando ya enloqueció se retiraron (majes no son) pues antes que un hombre, está su partido; pero estos han visto cómo enloqueció el reycito y siguen ahí, hasta poniéndole suero por su afición a los ritmos de “Delirium Tremens”, además, Juancito tiene un Mauricio Oliva que dice querer ser presidente, pero hasta se enreda corriendo a aprobarle las leyes y alabar la gestión, es el mejor “cheerleader” del “papá de los pollitos”. 5. El vicepresidente. Mike Pence, leal durante todas las pendejadas de Trump, dijo ¡NO! a la locura de su jefe; aquí Ricardito dice que odia a Juancito, pero sigue cobrando el cheque de vice, ahí anda como cipote loco tomándose fotos en todo lado y pidiendo que le terminen el “trans”, a un triste Asfura que vuelca en lo parejo ¡Por Dios!

 

6. Los empresarios. Allá inmediatamente reaccionaron y bloquearon a Trump para detener sus trastornos de pirómano y de mesías, que pone en peligro sus negocios (¿se siente feo que lo bloqueen a uno, verdad Donald?, quizá te sentís empático con lo que le han hecho a Cuba); en Honduras, los negocios de los “empresarios” dependen en su mayoría que los hondureños pasen la migra y manden remesas y del presupuesto general de ingresos; industria escasa, no hay ni libre mercado, ni competencia, inversión miserable, ni siquiera preocupación en tener una población que les puedan comprar sus productos, terrible historia, tristísima. Los empresarios de medios de comunicación gringos fueron clave para sacar al dictador; aquí los dueños, sientan al fraudulento con el periodista estrella desde las 5:00 de la tarde a planificar los “votos rurales”, “tonces”, como dijo aquel don.

 

7. El ejército. El jefe del Estado Mayor Conjunto, Mark Milley, dijo “El ejército jura defender a la constitución y no a un dictador” y hasta ahí llegó cualquier intento de golpe; pero aquí los militares andan apagando radares para que pase la droga, ni les han dado la orden y ya están malmatando y persiguiendo a la gente, ¿qué feo verdad Tito?, qué feo eso de andar defendiendo un hombre y no las leyes al pueblo que te paga. Y aquí está la mayor fortaleza de Juancito. Bonus track: ¿vio usted a pastorcitos, cardenalitos y activistas sociales de mentiritas defendiendo al señor anaranjado cuando se revolvió la porqueriza? Neles Chiqui.

 

Querido Lector, no se sorprenda si el 27 de noviembre mira los helicópteros sobrevolando el palacio y a nuestro niño rey, bien peinadito el pelo teñido diciendo que no entregará el poder, que todavía es su turno en el columpio, ni que llevamos apenas nueve días de enero y ya “The Guardian” titula: “El presidente de Honduras aceptó sobornos de narcotraficantes, dicen fiscales estadounidenses”. Y en los parlantes del palacio se escucha: La plaza me pertenece, mientras viva yo decido, el que se meta se muere si no se arregla conmigo, yo no respeto niveles menos mi cuerno de chivo, por si no saben, yo soy el papá de los pollitos. ¡Ajúa!

 

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Comentarios  

0 #1 Jessica Manzanares 10-01-2021 19:43
Gracias
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