¿Cuántos nacionalistas han muerto por Covid-19? ¿Cuántos le tendieron la mano al copero del Reycito? ¿Se fijan cómo los ven? En el área rural, se llena un balde con desperdicios y camino a la llanta partida se grita “curró, curró”, los cerdos se amontonan y el campesino arroja la sopa de inmundicias; amigos y amigas mías de la estrella solitaria, eso son ustedes para Ebalcito. ¿Oyeron Anduray, Kilveth y confraternidad?

 

¡Iglesia! Le están hablando a tus creyentes, ¡Cohep! le están diciendo eso a tus consumidores, ¡Conadeh! aparecé o desaparecé de una vez, ¡Soldado! Insultan la soberanía de tu pueblo de donde nacen los poderes de elección popular, a tu tropa, ¡cúmplase! No, todos en silencio, humillados, ¿o están entretenidos viendo aquel payasete “bailando” punta?

 

Reflexión

EL LIBERTADOR

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Tegucigalpa. Y en el más ruin pandemónium, reunidos están los demonios de este mundo.- En franco aquelarre carcajean y se revuelcan en la inmundicia de sus bajas pasiones, y cuando la fiesta está por llegar al clímax, en idioma demoníaco, una amorfa figura (y no hablamos de cuerpos, sino de almas retorcidas en una orgía de maldad), en lengua oscura aquella cosa comienza a gemir las aberrantes y profanas declaraciones: “Se oye duro, pero estamos en un ambiente de mucha confianza”. –El amo mayor con la pierna cruzada, atento, escucha los vómitos de su creación–.    

 

Y sigue… “La gente en las próximas elecciones no va ir a votar por la cantidad de muertos que deje la pandemia… hubo 2,800 muertos, 3,000 muertos, la gente no va a votar por eso: la gente va a ir a votar por cuánto tiene en la bolsa… ni siquiera por el tema de corrupción… va a ir a votar por el tema económico”. El Reycito sonríe, la mutación es perfecta, en el cuerpo de Ebalcito ya no habita un alma, brea y fuego por las venas y un ínfimo, compacto, rural y torcido cerebro.

 

¿Cuántos nacionalistas han muerto por Covid-19? ¿Cuántos le tendieron la mano a este copero del Reycito? ¿Se fijan cómo los ven? Degradado el ser humano a un simple saco sucio de comida, como se alimentan las bestias en el campo hondureño: se llena un rústico balde con los desperdicios y camino a la llanta partida por la mitad se grita “curró, curró”, los cerdos desesperan, incapaces de pensar, concentrados en llenar sus rechonchos vientres, se amontonan unos sobre otros y el campesino arroja la sopa de inmundicias, mientras ellos se abalanzan, se revuelven y devoran lo que tengan al frente, pero quien los engorda tiene la intención de utilizarlos, y aunque sabe hará riquezas al entregarlos al mejor postor, desprecia aquellas bestias incapaces de sentir el dolor por otros seres; amigos y amigas mías de esa estrella solitaria, eso son ustedes para Ebalcito, alguien tenía que decirlo, lamentamos destruir su burbujita.

 

Aaahhh ¿Oyeron que piensa el hombrón de la masculinidad de los toros nacionalistas que tienen miedo a que la gente les diga corruptos? ¿Oyeron Anduray, Kilveth y socios de su confraternidad?,  así los ven en el reino, como los cerdos de Hannibal. (Nota: A los amigos de los animales, sabemos que la bondad de un cerdo es superior a la de muchas cosas con apariencia humana).

 

Pero como somos hondureños, insultó a 9.2 millones de personas, se burla de la inteligencia de ustedes y mía y suya, se mofa de la muerte, con muecas sinuosas y afelpadas desprecia al que no quiere ser corrupto, pero ¿de dónde le nacen esos aires de emperador a un simple y llano vendedor de tamales? ¡Quién se ha creído este pastorcillo vendedor de ilusiones y caramelos! ¡Aaaah! Su amor afiebrado por el dinero que según él lo sacaría de la miseria material y por el Reycito, eso le ha valido atrevimientos: “Dos cosas me cautivaron de él, su capacidad de escuchar de verdad –oye y valora lo que uno dice– y lo otro es su mentalidad innovadora, atrevida, que rompe con los esquemas tradicionales, y eso va mucho con mi personalidad, porque siempre fui rebelde contra los dogmas y siempre he cuestionado todo”. Así habla el sirviente, con ínfulas de emperador venido a menos, sobre su delirio romántico. ¡Ponete chivas Anita!, este quiere tu chamba.

 

Y el exitoso emprendedor, que pasó del negocio de los tamales a “secretario de la Presidencia”, se le puede encontrar rastros de la sombra de sus huellas sucias en todos los actos bochornosos, sucios e ilegales del país, desde las Zedes hasta la reelección, en los proyectos de alianzas públicos privadas (APP) y también la ejecución del Centro Cívico Gubernamental, o cuando el Reycito anda en franca “bebiata”, con el dios Baco a la izquierda y Dionisio a la derecha (para los gustos mitológicos griegos o romanos), el  pastorcillo, entonces, toma las riendas del país, ¡del país! y pues cumple todos sus sueños, pero amigo, tené cuidado, es fácil perder la cabeza en el poder, vos también sos cerdo de engorde y ya llegará tu curró, curró. Y de fondo se escuchará “Festín celestial, yo quiero probar ¡qué enorme manjar!” como en la película donde los animales hablan.

 

¿Quién se ha creído éste para venirle hablar a un pueblo con semejante falta de respeto? En cualquier país con Estado de derecho, ya hubiera renunciado. ¿Dónde está el defensor del pueblo? ¿Está esperando que lo llamen los gringos, papa, para emitir un comunicado? A ellos o no les importa o comparten lo que este salvaje dijo. Contame algo Ebalcito ¿acaso tu apellido es Rockefeller? ¿Morgan? ¿Windsor? Y si así fuera, ¿cuántas empresas tenés? ¿Cuántos empleos generás? ¡Cariño! ¡Cariño! ¡Cariño! Por tus venas corre dulce de panela y mermelada, no importa que te saqués las cejas o que te maquillés o que hoy podás comprar Coronas y ropa de marca, la elegancia no es algo que se puede comprar. C'est la vie, petite, c'est la vie, bébé

 

Aunque quizá vos no vengás de la clase política y económica, quizá tus raíces están en las artes, entonces tus días transcurrían con mucha armonía, algo como: “En las mañanas, con traje Noble Retro Blaze, Ebalcito sonreía, cuando el sol en palacio aparecía, su madre con ropa victoriana y cuadros de Rembrandt lo complacía, mientras su padre en sábanas de seda aún dormía, pero al despertar Händel o Wagner y las cabalgatas de las valquirias fluía, aquel niño que secretario sería, con gusto crepas de frutas comía y jugo exótico en su plato había, el hambre no conocía, a los nueve años con Molière reía y con la novena de Amadeus Mozart aprendía, sus hermanos, curiosos de Whitman leían, pero si era Poe no dormían, en los más hermosos anfiteatros y óperas aparecía, siempre ropa hermosa lucía y así una vida hermosa trascurría”. ¿Fue así Ebalcito? ¿Conocés al menos tres referencias de esa descripción ficticia de tu existencia? ¿O solo aprendiste a enamorar muchachas incautas con el poeta Octavio paz?: “Y a la mañana siguiente, despertamos los tres en tu cama: tú, la luna y yo”. Y aunque Ebalcito al poeta plagiaría, un vulgar peón sería. ¡Sea humilde chiqui! La más alta elegancia no salta del billete, las carteras no piensan, la elegancia nace de la dignidad, de estatura ética y del gesto de la cultura.

 

Pero lo más sorprendente es lo indigno que son las instituciones en el país, ¿cómo puede recibir un insulto, una ofensa como esa y callar? ¡Iglesia! Le están hablando a tus creyentes, ¿dónde está el comunicado de los empresarios? ¡Cohep! Le están diciendo eso a tus consumidores, ¿No es acaso una violación a los derechos humanos? ¡Conadeh! Aparecé, mijo, aparecé o ya desaparecé, ¿y el comunicado de los militares? ¡Soldado! Insultan la soberanía de tu pueblo de donde nacen todos los poderes de elección popular, a tu tropa, ¡cúmplase! No, todos muy cómodos, en silencio, humillados, ¿o están muy entretenidos viendo a aquel payasete “bailando” punta?, pero quien se lleva la estrella es el medio que habla como quieren que hable, uno de sus periodistas símbolos murió por Covid, el nombre del estudio lleva su nombre y en ese mismo estudio atienden al ser que se burla de la muerte de estas personas, y no es crítica colegas, es reflexión, pueden hacer lo que quieran pero… ¿no les parece indigno? Comprendemos el miedo que pueden tener después de lo que este copero hizo al director de la Globo: “David Romero, acostumbrado a abusar de los medios que estaba a su disposición, comenzó a extorsionar a funcionarios para evitar su condena primero y luego su captura”. Desde EL LIBERTADOR entendemos su miedo, pero no lo compartimos.

 

Cómo alguien siendo tan vulgar, puede suponer que tiene la potestad para ofender al pueblo que le da de comer, ¡Vaya jodido! ¡Entraste de criada y te creés patrona!, recuerda aquella melodía, hay que ser muy valiente o muy estúpido, sin embargo, consentido amigo, sólo deseamos algo: que el día que te toque, porque te llegará el día, mantengás la postura altiva, la soberbia intacta y la ceja alzada, para que el lente de nuestra cámara capture ese momento, no como Marquito que se esconde debajo de una gorra y de un casco anti huevos, ¡no! Te queremos con esa misma actitud, cuando los casos haya que afrontar, te vamos a compartir una de las máximas de nuestro Director: “Si vas a ser malo, sé malo, intentalo de verdad, sin llanto; si vas a ser bueno, sé bueno, intentalo de verdad, sin maldad; buscá ser extremo en el bando que elijás, sin pedir perdón a la hora de la muerte, pero no seás a medias, eso te destruye”. Nosotros elegimos ser buenos, usar camisetas y tenis gastados, por eso nuestras armas son sólo letras y palabras. Ebalcito, te has excedido y como dice el señor Blake “El camino del exceso conduce al palacio de la sabiduría” y le agregaría, si lográs salir del camino. Por ahí nos encontraremos, dice Chelato. ¡Suerte Tigre!

 

PD: Ey Oposición, ¡despierten!, aprendan algo de política de Hannibal Lecter, no les pedimos que vean toda la saga, basta con ver la película “Hannibal”, especialmente cuando escapa del “banquete de jabalíes”.

 

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Comentarios  

0 #1 Tita Lovo 11-10-2020 11:55
Excelente nota, una reflexion para miles . .ya basta de esia verdugos del pueblo.
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