Hasta antes de Luis Zelaya y Salvador Nasralla, EE.UU. sólo podía confiar el megaplan a Hernández, ahora eso está en duda. Hernández se congeló en la fase militar y nadie quiere un estallido en los próximos cuatro años; la siguiente etapa necesita un gobierno moderno con química popular, es tiempo de cosecha, es hora de arrancar la prosperidad social y económica en el gran proyecto geopolítico.

EDITORIAL

Del estiércol nace la flor

Siempre que ocurren crisis extremas como el golpe de Estado del 28 de junio de 2009 en Honduras, las élites golpistas si no son desplazadas del poder, se tornan más peligrosas, aceran la dominación social, redoblan el pillaje de los bienes nacionales y acosan la libertad y la cultura. Entonces ordena el malandrín y retoña el bruto. Eso acontece aquí desde hace ocho años en el marco de un plan estadounidense de reocupación militar y saqueo a escala regional que convirtió criados en presidentes, son las caras visibles de la operación, ha pasado en Perú, antes fue Colombia y otros países de Suramérica; igual en Honduras. México y otros gobiernos de América Latina son “reservistas”.

En ese “juego de tronos”, los “gringos” ya quemaron a su “delfín contra bolivariano”, cualquier hondureño no para de reírse cuando Juan Hernández pide respeto a derechos del pueblo venezolano. ¿Por qué sólo a Juan piden tan innoble tarea, mientras Santos recibe el “Nobel de la Paz”, la ONU declara a Correa “Mejor Presidente del Mundo” y el FMI destaca a Evo por la solidez financiera de Bolivia, disminución de la pobreza y de la desigualdad? Honduras es hoy una colonia. Tenía más “imperium”, poder de mando, un procónsul romano sobre una provincia lejana que hoy un presidente en Honduras.

Pasado los seis meses de dictadura, hace ocho años, según los “gringos”, JOH era la persona para gobernar posgolpe como militar, no lo es, ni lo será, ni tiene idea de una guerra real con muertos, pero se siente bien con ese papel. Maquilla su inseguridad y sostiene su fracaso de gobierno.

En ese contexto EE.UU. sabía hace mucho que “el narco” había tomado Honduras como tránsito de sus cargas camino al norte, algunos colaboraban con la DEA, luego resolvió que erradicarlo era vital para afianzar el control geopolítico en la región. Los capos tenían en sus manos el Estado. La pudrición institucional total también restaba fuerza a EE.UU., no servía para botar presidentes populares o para cuidar tiranos.

He ahí que como parte de un gran proyecto de reposición imperial llegó JOH con la misión de extraditar a los capos más fuertes, aunque no siempre alegre, ha cumplido el guión militar canalizado por avenida La Paz o por el Comando Sur. Nealon también es Comando Sur. Surgió así la idea de convertir Honduras en enclave logístico como hicieron de nuevo a Panamá, por medio de programas de infraestructura vial, canal seco, aeropuerto Palmerola, terminales en Puerto Cortés y demás conexiones que perfilen condiciones mínimas de inversión externa que concreten las ciudades modelo.

Eso es el Plan Alianza para la Prosperidad que nació con enfoque militarista y de reinversión de capitales privados para elevar la seguridad y la economía en México y Centroamérica. No está escrito en piedra y tendrá cambios según visión de país de los nuevos gobiernos en la región y del trato de Estados iguales con Washington.

 

Hasta antes que apareciera Luis Zelaya y Salvador Nasralla en la política, EE.UU. sólo podía confiar la ejecución de este megaplan a Hernández, ahora eso está en duda.- Hernández se congeló en la fase militar ¡hasta aquí hay que darle de todo a los militares y el pueblo sirve como laboratorio de represión! la siguiente etapa es cosecha, demanda un régimen moderno, próximo al pueblo, es la época social y económica del proyecto.

Washington está de vuelta en América Latina y no desea un estallido social en los próximos cuatro años en Honduras. Sabe que la inexistencia de movimiento popular organizado, no significa paz. Ni dirigencia sin doctrina de clase es transparencia. Es dura verdad, el “golpe de junio” acompañará muchas generaciones que verán como del estiércol nacerá la flor. Una ley de las ciencias naturales y una ley dialéctica de la historia. Algo bueno de todo esto, al final surgirá.

 

 

Comentarios  

+1 #2 Roy Miguel Vasquez 13-06-2017 04:18
Trabajo hay siempre
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0 #1 Roy Miguel Vasquez 13-06-2017 04:18
Trabajo hay siempre
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