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Es terror según JOH atacar las casetas de peaje. Y quiere llevarse a Melo a la cárcel por terrorista, si no lo matan en un cruce de caminos. Pero ¿no es terror atacar a las poblaciones? ¿Amenazar con gases y cañones de agua venenosa a los manifestantes que se le oponen?

 

*/ Rodolfo Pastor Fasquelle

EL LIBERTADOR

En parte porque el resorte que los sostiene ahí –mientras- es el miedo de perder el poder y uno percibe cristalinamente como todo lo que hacen para conservarlo se condensa al final en una profecía que se cumple a sí misma. De expulsión. Es interesante observar a los hombres del poder, a los hombres en el poder, empoderados, que se crecen sobre sí mismos y se creen el cuento de su supuesta superioridad y aun sus propias mentiras. Multiplican sus abusos contra la ley, atropellan las instituciones, sin reparo. Conspiran contra el derecho de sus poblaciones. Cohíbe mirar el ridículo intimidante que hacen, de que se valen, con que fingen demencia. Y es sugestivo recordar, no recuerdo ya quien me lo recordaba, recién, que Erich Fromm el gran psicólogo tipificaba en La Anatomía del Poder esa obsesión como autentica psicopatía, como una enajenación patológica. Una locura destructiva que no solo da cuenta de a si misma si no que por desgracia nos lleva de encuentro a pueblos y naciones, ¿civilizaciones? ¿Mundos?

Sin duda alguna pensaba en Hitler, Fromm. Pero es interesante ver el arquetipo preñado. Ver al Sr., Trump y mirar a JOH, enojados con el mundo por sus altas tasas de impopularidad vigentes, insistiendo en los triunfos que se les quedan atrás, días, meses, años atrás, rememorándolos como si no supieran su propia trampa o la hubieran olvidado, resistiéndose ante la evidencia del repudio masivo, de la auténtica inquina que han generado. Insistiendo en precisamente en esas acciones que les han traído el odio colectivo, en reincidir. Empujando las agendas particulares con que quieren reafirmar las idiosincrasias de sus bases con los tics de su personalidad… Fascinan los incontinentes ataques con que exigen que se les respete y les seamos deferentes.

Hechizan sus gestos tipificados de macho dominante de la tribu, sus muecas de payasos maquillados, sus estilos torpes de hablar, Trump con la jerigonza y la media lengua de gangs of New York, derivada precisamente de que la mayoría de esos migrantes no sabían hablar inglés. JOH con la melodiosa retórica circular que aprendió en la escuela de leyes, al regazo de  Oswaldo Ramos. Interesa porque además casi todos terminan padeciendo esta alineación, cada quien con su personal estilo propio. Rosuco poniéndose el sombrero de Rodas para continuar gobernando pese a que no era más que un títere. Flores desde que era candidato y hasta la fecha cuando se engolosina representándose como el forjador constitucional y el Redentor del Mitch. Maduro ¿al final cuando pretendía emprender sabiendo que era demasiado tarde la reforma universitaria? Mel cuando empezaron a endulzarle el oído las musas y los sátiros de la corte y no quería precisamente saber que promoviéramos a Xiomara. Ni modo.

Es gracioso verlos coincidir al final en la contradicción y aun en el mismo  vocablo. Observar el palarelismo entre sus lógicas perversas. El remedo burlesco con que se imitan entre espejos y enarbolan los mismos términos. Según Trump, fíjense bien, ¡solo tiene unas semanas y ya está imitando a JOH! la amenaza del terrorismo (juega con fuego y con los miedos más profundos de la gente, que recuerda el colapso de las torres gemelas) justifica prohibir la entrada a EUA de los ciudadanos de siete países del Medio Oriente designados, aunque tengan una visa del Estado que él solo preside, independientemente de su ideología o color político, de si son amigos o enemigos declarados, de si entienden o no a los EUA (no como la entelequia que Trump quiere que sea, si no) como formación histórica, desde su origen y su evolución centenaria, en sus valoraciones y mayor refinamiento. Porque ¡pudieran estar fingiendo, como él finge al fin!

Como en esos países hay organizaciones que legitiman el uso de la violencia y el terror no dirigido para avanzar su causa fundamentalista o nacionalista, entonces hay el peligro de que entre los que llegan se disfracen enemigos, de que bajo la burka venga la bombera suicida. Todos son sospechosos. Y entonces que no entre nadie desde ahí ¡aunque se violen las leyes, los derechos de los particulares y el principio del derecho! Pero no entiende al parecer que es terror bombardear civiles en las guerras del petróleo del medio oriente, desde Irak hasta Libia, en aras del combate a amenazas que el mismo ha desmentido. Olvida que son terroristas sus amigos que lo atacan después cuando EUA los ha entrenado para atacar a los rusos de Afganistán, y aun dice que NO es terror la tortura física (el waterboarding) y sicológica, porque funciona para conseguir información que pudiera servirle. Pretende que es legítimo impulsar una y otra vez golpes de Estado contra los gobernantes que no le simpatizan a cualquier secretario y aun pretende que es legítima defensa. Y no considera terrorismo amenazar a México con mandar (otra vez) a ejércitos estadounidenses para poner orden dentro de sus fronteras.

Es lo mismo que mirar a JOH insistiendo en que él solo es mandadero del pueblo soberano al que sin embargo no le quiere consultar su opinión sobre la reelección. Que el pueblo quiere combatir al terror. Que para combatirlo necesita autorización legal para que los policías tiren a matar cuando enfrenten resistencia. Y pone como ejemplo los asaltos a los buses de los mareros y un asalto a un restaurante y una masacre. Pero no dice si es terror la represión de las manifestaciones populares en que los policías pateaban contra el pavimento la cabeza de un manifestante, no aclara que ya fue terror y falta castigar el asesinato de Isis Obed y de otros cien resistentes y que  lo es que cinco miembros de las FFAA bajo su mando supremo entren a la casa de una señora y la asesinen a mansalva. No acepta que sea terrorismo que, desde las camionetas blindadas de la escolta de un alto funcionario, se cuelguen los guardaespaldas, amenazando con sus pistolas desenfundadas a los residentes de un poblado pacifico, que simplemente no lo quiere, al Presi, quien aprovecha las fuerzas con antifaz de la ATIC  y las acusaciones más socorridas ahora de narcotraficantes…antes decían comunistas… para su particular extorsión privada.

Es terror según JOH atacar las casetas de peaje. Y quiere llevarse a Melo a la cárcel por terrorista, si no lo matan en un cruce de caminos. Pero ¿no es terror atacar a las poblaciones? ¿Amenazar con gases y cañones de agua venenosa a los manifestantes que se le oponen? Y entonces ¿qué pasó con el derecho del pueblo a la insurrección contra la tiranía? ¿Cuál tirano lo ha respetado jamás?

 

*/ Pensador hondureño, historiador y analista político.

Comentarios  

+1 #1 Benjamìn cornelio E. 11-02-2017 06:57
Para mi forma de ver, Traump y JOH, son dos personajes de diferentes quilates, el primero es Presidente de un imperio, el segundo, es de un país colonialista, empero, su pensamientos están plasmados de una rotunda xenofobia, por ende,son personas que adolecen de simpatía de la población, el primero amenaza a los países del medio oriente y levantar muralla en toda la frontera de Mèxico, JOH, con sus acciones de terror, implanta el miedo rotundo lleno de terror y muerte,lanza agua con veneno a una población desarmada, tiene bajo su dominio irónico los tres poderes del Estado, Traump, mantiene un odio exagerado contra la población afroamericana, a los emigrantes los trata como si fuesen un piltrafa humana. Estoy plenamente de acuerdo con el comentario del gran estudioso Roberto Pastor Fasquelle.
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